Rodrigo Eguillor

Rodrigo Eguillor pasará las fiestas detenido en la cárcel. Procesaron con prisión preventiva al joven de 24 años, hijo de la fiscal de ejecución penal Paula Martínez Castro. Está acusado de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una joven de 22 años que lo denunció tras un episodio en el barrio porteño de San Telmo, la madrugada del viernes 16 de noviembre.

El procesamiento lo dispuso el juez Carlos Bruniard. Quien le trabó un embargo de 250 mil pesos y acusó a Eguillor, además del abuso sexual, de privación ilegal de la libertad agravada, lesiones leves dolosas por mediar violencia de género, daño y amenazas. Lo detuvieron el 12 de diciembre en la casa de su padre, en el country “Allá en el Sur” de la localidad de Ezeiza.

Desde entonces está preso en el pabellón de ofensores sexuales de la cárcel de Marcos Paz. Si bien habita una celda individual mientras lo evalúan especialistas y no está rodeado de otros detenidos, no está bajo un protocolo de resguardo de integridad física. Se encuentra en una unidad de presuntos delincuentes sexuales con un resguardo acorde.

Detuvieron a Eguillor el 5 de diciembre en el aeropuerto de Ezeiza. Estuvo 36 horas alojado en el Pabellón I de la Alcaidía Roberto Pettinato, en La Plata. Lo volvieron a detener una semana después. En ese momento, el juez Bruniard rechazó un pedido de excarcelación presentado por el defensor oficial de Eguillor. Porque consideró que dejarlo libre entorpecería la causa y porque tiene los medios suficientes para fugarse.

La defensa

El joven expresó en cada una de sus apariciones mediáticas que es inocente. Que en vez de abusar de la joven que lo denuncia, le salvó la vida. Se defendió de las acusaciones. Dijo que las relaciones fueron consensuadas. Negó sistemáticamente haberla violado y sugirió que la presunta víctima tuvo un brote psicótico y que debía internarse en un neuropsiquiátrico.