La joven ya tiene el alta médica
La joven de 20 años que fue quemada por su pareja, Ángel Rolón, se recupera a una velocidad increíble en el Hospital J. M. Cullen.

 

La muchacha aseguró sentirse “bien y tranquila”. “Tuve una recuperación bastante rápida gracias a la fuerza que le puse yo y la gente que me rodea, sobre todo profesionales”, admitió. También reconoció que el haber soñado con su papá, ya fallecido, le dio mucha fortaleza. “La primera persona que vi cuando me desperté fue mi mamá. Le dije que la amaba incondicionalmente”.

Bernarda arribó a la ciudad en un avión sanitario en el marco de un gran operativo desde Brasil. Con más del 50% de su cuerpo quemado, atravesó serios episodios cardíacos en medio del peligroso trayecto. Aunque la joven no recuerda nada de su estadía en coma, asegura que le contaron la increíble movilización que generó el caso en la sociedad santafesina.

“Fue difícil para los demás y para mi cuando me desperté, pero lo más difícil ya pasó”, contó la joven.

Hasta hace pocos días, el objetivo de los médicos era salvar la vida de Bernarda Massolo. Hoy, esa meta cambió rotundamente y la intención es que ella pase las fiestas de fin de año con su familia.

“Quiero que se terminen los casos como el mío. Hoy yo lo puedo contar y puedo luchar para que a otras mujeres no les pase lo mismo”.

La noche trágica

Bernarda dormía cuando Ángel quiso prenderla fuego la noche del 23 de noviembre. En ese instante, la joven salió corriendo de la vivienda que compartían. Él la corrió por dos cuadras hasta que la alcanzó. Tras haberla rociado con alcohol, la prendió fuego. “Ella nos manifestó verlo en llamas, a él quemándose”. Pero en realidad no sucedió. Sino que en ese momento, un auto que pasaba por allí socorrió a la joven.

Ángel Rolón

El hombre que prendió fuego a Bernarda fue trasladado a una cárcel de Santa María en Brasil. Allí permanece alojado hasta el momento y fue imputado por la justicia del vecino país. Se le atribuyó la Tentativa de homicidio triplemente calificado: feminicidio, medio cruel (fuego) y circunstancia que imposibilitó la defensa de la víctima (ella estaba durmiendo, fue sorprendida).