Ruth Hillar, autora de la canción e integrante de Canticuénticos, dijo que fue “un desafío muy importante componerla. Hace mucho tiempo quería escribir de este tema. No sabía cómo, no sabía cómo poner en palabras, en sonido algo tan difícil, cómo llegar a los niños y las niñas, cómo no hacer más daño aún. Conté con el azoramiento de una psicopedagoga Yamila Medina de la UADER, fue una ayuda enorme con la mirada profesional que fue indispensable”.

¿Cómo se puede abordar la prevención del abuso sexual infantil? “Esta canción tiene dos años y medio. Es maravilloso que se pueda hablar tanto que esté tan en el terreno de lo público algo que siempre estuvo tan guardado. Como un problema social enorme y de la relevancia que tiene, nos estamos dando cuenta ahora de la cantidad de gente que tuvo que pasar por estos dramas terribles en las infancias y adolescencias. Cómo hacer entonces para ayudar a niños y niñas a hablar. Muchas veces el arte tiene esto, esta cuestión de poder facilitar ciertas cosas, abrir ciertas puertas, destrabar estos bloqueos”, dijo Hillar.

“Esta canción tiene un mensaje que es para los niños que nunca pasaron una situación así, que seguramente es diferente para los que sí. Era la idea que para alguien que nunca tuvo que pasar por esto pueda ser algo más liviano. Nos parece que por suerte se está trabajando mucho. Hay gabinetes en las escuelas sobre todos desde la ESI. Esto es una de las materias en las que entiende la ESI: la prevención, el cuidado del propio cuerpo. Nos cuentan muchos docentes que están usando la canción en la Educación Sexual Integral. Nos hace felices. Si ayuda a una niña a un niño, ya se justificó. Ojalá ayude a muchos más”, expresó la música.

“Compuse para el disco anterior una canción de cuna Noni Noni, que tiene que ver con toda la ternura que puede darse entre niños y adultos en el momento de ir a dormir. Cuando estábamos filmando el video de esta canción, lo hicimos de Laura que es otra Canticuéntica y su bebé Jazmín, buscábamos los momento más tiernos. Entonces tuve como una visión de que eso era para algunos niños, hay otros que están pasando por una situación que es tan ajena a toda la ternura y que es todo lo contrario. Pensé como por contradicción dije habría que hacer una canción para ayudar a los niños que están padeciendo maltrato y abusos, y que no lo pueden contar. De ahí salió la idea de que era necesaria”, comentó la Canticuéntica.

“Después hubo una cosa muy especial. Yo solo estaba pensando cómo hacerlo y recibo un mensaje de esta persona de la UADER, que me decía creo que por el contenido de nuestras canciones tal vez podríamos componer una canción sobre el tema del abuso, que sabía que era difícil. Le dije, realmente te estaba llamando, porque estaba hace rato tratando de trabajar con esto y viendo que realmente era muy difícil. Tuvimos un encuentro, nos pusimos a charlar de cómo se comunican estas cuestiones. A partir de ahí pude empezar a escribir y siempre chequeando con ella. Fue super importante su presencia para que esto pudiera concretarse. Ojalá la canción sirva para lo que fue pensada”, concluyó la artista.