En los últimos días denunciaron a varios dirigentes de La Cámpora por acoso y abuso sexual. El caso más trascendente es el del senador bonaerense de Unidad Ciudadana-Frente Para la Victoria Jorge Romero. Quien tras haber recibido una denuncia pública aseguró que renunciaría a su banca en el Senado. Pero aún no lo hizo.

Desde La Cámpora emitieron un comunicado en el que aseguraron: “A partir de la denuncia pública contra Jorge Romero, senador provincial y quien hasta ese momento se desempeñaba como responsable político de la Provincia de Buenos Aires, la organización definió la aplicación inmediata del protocolo. De esta manera, se le quitaron todas las responsabilidades políticas dentro de la organización. Y no puede participar en los espacios de militancia en tanto dure la aplicación del mismo”.

En el texto publicado en el sitio oficial, la organización también expuso las definiciones en referencia a los otros tres miembros denunciados. “Julián Eyzaguirre abandonó la organización tras no acatar el proceso de protocolo. Y se finalizó su relación laboral.  Expulsaron a Nicolás Roo, quien militaba en La Cámpora La Pampa. Además, se demandó la renuncia al cargo de director de la Casa de la Juventud”.

Lo mismo ocurrirá con Gustavo Matías, “quien fuera responsable del distrito de Vicente López, recibió graves denuncias públicas por varias compañeras que militaron en su momento en la organización. El mencionado ya había sido separado de la estructura política, por diversas causas hace años. Y estamos comprometidxs a acompañar a todas las mujeres que sufrieron violencia por su parte o dentro del esquema que él conducía”.

Durante un acto de Unidad Ciudadana en La Plata, Máximo Kirchner se manifestó por primera vez en relación a las denuncias emitidas contra dirigentes de La Cámpora: “Tenemos que ser mejores. No puede ser un calvario para las compañeras militar en una organización sindical y política. Deben tener todos los resguardos necesarios”.

El diputado agregó: “Las organizaciones políticas, sociales, culturales y sindicales deben ponerse al frente de las demandas como las del colectivo de mujeres”.