Robo y daños en el jardín de barrio Las Lomas

No es la primera vez que roban en el jardín
Se llevaron garrafas, equipos de música y ventiladores. También destruyeron una ventana.

 

 

Durante la madrugada del jueves un nuevo hecho vandálico se produjo en el jardín de infantes de Los Sin Techo.

Todo fue descubierto a primera hora de la mañana cuando el personal llegó hasta el jardín ubicado en Espora al 6300 y se encontró con un verdadero desastre.

Una de las ventanas estaba destruida y el interior del jardín estaba en completo desorden. Además se constató que faltaban dos garrafas; dos equipos de música y ventiladores.

Nada se soluciona

 “Esta vez fueron muy violentos. Cortaron las rejas de una ventana y entraron. Nos llevaron lo que utilizamos para trabajar y además revolvieron todo el jardín como buscando más cosas para robar. Ahora, tenemos que cambiar la ventana porque la destruyeron por completo”, narró la directora del jardín, Silvana Mana.

“Queremos poner alarma porque éste es el cuarto robo que sufrimos en el año y el segundo en un mes y medio. Hicimos denuncias, hablamos con todos los jefes de Seguridad, y sin embargo nada se soluciona… los robos siguen”, agregó.

“Estamos cansados”

Más adelante la docente sostuvo que “estamos cansados de esta situación. Hace poco hicimos una reunión con todas las instituciones y representantes del barrio, llamamos a funcionarios de Gobierno y de Seguridad. Nos escucharon pero la respuesta fue unos días de tranquilidad y luego se vuelve a lo mismo”.

“Nadie se hace cargo de este sector de la ciudad. Por ejemplo, el jardín está rodeado por un terreno que está abandonado con yuyos altos y nadie viene a cortarlos. Las calles están sin luz y en mal estado, lo que influye en los días de lluvia que no se puede entrar. Todo eso facilita a los robos”, agregó.

Por último reflexionó: “Lo peor de esto es que esta situación la sufren los niños, que son los más vulnerables, y eso te genera mucha bronca e impotencia. Ya nos sabemos qué hacer. Por ejemplo, hoy y mañana el jardín no va a funcionar porque tenemos que cambiar la ventana, comprar garrafas, etc. Aquí asisten unos 30 chicos, de entre 4 a 5 años, que vienen a almorzar”, cerró.