Nilda Libertini dijo que el sacerdote Catena “fue un constructor de conciencia. Junto a los vecinos levantó lo que hoy es el barrio Villa del Parque. Hablamos también de la comunidad Benito Juárez, de las obras que hizo, de lo que el luchó de llevar el Evangelio a todas partes. Siempre construyendo desde ahí, también nos pidió a nosotros, a nosotras que la escuela siempre esté al servicio de la comunidad, que la educación sea integral. En este sentido estamos trabajando”.

“Gracias a Dios esta conciencia que quedó del padre sigue estando, hasta el día de hoy, en el espíritu de cada una de las instituciones, hay muchas acá en el barrio y cada una trabaja muy bien. La Parroquia, el dispensario, la vecinal, la mutual, el jardín, la guardería, las escuelas. Todas trabajan y se sostienen gracias a este espíritu de Catena. Pero la fundación necesitaba una sede, un espacio para seguir trabajando en ese sentido de dar servicio a los ancianos. Si bien está el comedor de ancianos en la parroquia nuestro deseo es tener un centro de día para ellos. Un espacio para que las escuelas se apropien y puedan continuar con sus proyectos educativos. Por eso el festival del sábado, para recordar a nuestro padre querido”, mencionó Libertini.

Actividad homenaje

“Hace 32 años fue su fallecimiento, se han cumplido el 29 de noviembre. Catena sigue estando, físicamente no, pero su espíritu reina en Villa del Parque. La idea es un homenaje a este militante de la vida social, a este sacerdote único. Lo hacemos el 15 de diciembre en Molino Marconetti. A partir de las 20 horas hay una feria de artesanos y a las 21 horas comienza el festival musical, con artistas que no podían ser otros: Itatí Barrionuevo y Efraín Colombo. La actuación también del coro municipal. Esto se lo tenemos que agradecer al intendente de la ciudad de Santa Fe, a todos sus colaboradores. Muchas gracias también al Gobierno de la Provincia de Santa Fe que nos ha posibilitado comprar la sede, tenemos nuestro espacio. Hoy estamos haciendo este festival y otros beneficios para arreglar la sede porque es un edificio antiguo, pero en ese camino estamos”, dijo la directora escolar.

“La sede queda en padre Catena, a la vuelta de nuestra Escuela Cristo Obrero. Es un pasaje público, queda frente a la guardería. En el pulmón de Villa del Parque”, especificó la consultada.

Por qué la gente lo recuerda

Dijo que es porque “era un sacerdote que se podía mover perfectamente en el Concilio Vaticano como acá, enseñando catecismo en Villa del Parque. Era un intelectual, un hombre comprometido con el Evangelio. Eso nos dejó. La mirada del hombre nuevo, de construir conciencia. No apareció otro Catena. Es muy difícil. Pero él sigue estando en la misión de nuestra escuela, en cada una de las cartas que nos dejó, en el barrio”.