Vecinos escribieron una carta abierta a las autoridades por la inseguridad

En las últimas horas se difundió una carta abierta firmada por vecinos de varios barrios de la ciudad ante casos de inseguridad que ocurren en Reconquista

Foto de archivo

Vecinos de varios barrios decidieron escribir una carta abierta a las autoridades por los sucesivos casos de inseguridad. La misiva lleva la firma de vecinos de Barrio La Loma, Asunción, y Zulema.

Carta Abierta a Autoridades y Funcionarios de un Estado ausente.

Quienes suscriben, vecinos de Barrio La Loma, Asunción y Zulema, nos dirigimos a las autoridades municipales y provinciales. (a quien corresponda -Poder Ejecutivo y estructuras administrativas, Poder Judicial y Legislativo-) Para denunciar el estado de desidia y abandono en el que nos encontramos los vecinos de los mencionados barrios.

Pareciera ser que hoy se intenta imponer la lógica de que debemos acostumbrarnos a vivir en una selva.Donde cada aldeano debe preservar su hábitat (limpiando cunetas, desmalezando los espacios baldíos, hacerse cargo del alumbrado público faltante en zonas oscuras, –más allá de no contar con los recursos humanos ni técnicos para hacerlo-).

Desidia

Además de esta elocuente desidia hacia nuestros barrios, estos años se han hecho tristemente célebres por pasar a ser zonas de alto voltaje delictivo. De nada han servido hasta ahora todas las comunicaciones, pedidos, reclamos. Reuniones con autoridades y promesas de presencia de órganos de seguridad, que se hace cada vez más necesaria, dado que la lejanía con el más próximo asiento de dicha fuerza propende a que los maleantes se manejen a sus anchas (máxime si consideramos que el promedio de llegada de un patrullero ante el pedido de auxilio por una situación de delito es de alrededor de treinta minutos). Exponiéndonos a un escenario de total vulnerabilidad. No queremos vivir en estado de alerta y atrincherados (pensando que estar armados pueda ser una variable a considerar). Queremos recuperar la dignidad de vivir tranquilos, y consideramos a ello como un derecho más del ciudadano común.

Menores en conflicto con la ley

La postal se completa con el caso del menor (14 años) incapaz no declarado que es noticia varias veces por semana en los policiales por los ilícitos cometidos en las inmediaciones. Que no tiene contención de ningún tipo de su entorno familiar. Que no comprende norma de convivencia social alguna y sin ningún tipo de freno inhibitorio ni comprensión de su parte de las propias conductas delictuales. El caso a esta altura, con toda la información que manejan los organismos estatales (Secretaría de la Niñez, Minoridad y Familia, juzgado de Menores).Habiéndose puesto en conocimiento el peligro en el que se encuentran los vecinos -víctimas de robos, hurtos y agresiones-, los propios familiares (hermanos menores –niños en la misma vivienda-).Con el estrés a que todos los vecinos son sometidos -teniendo que pasar por guerras de bandas con tumberas y armas de todo tipo-.A la única y penosa conclusión que podemos arribar los vecinos es que los mencionados organismos estatales se han desentendido del asunto.A la espera de que alguna desgracia purgue el problema. Una vergüenza desde todo punto de vista y una verdadera derrota de toda la sociedad para consigo misma.

Con semejante panorama y ante la quietud de todas las autoridades sólo podemos preguntarnos: QUÉ ESTÁN ESPERANDO QUE PASE???…

El caso de este menor describe con triste certeza el estado de desidia y abandono de parte del estado hacia los barrios que se hallan fuera de los cuatro bulevares. Por lo visto, pareciera ser que el ciudadano del barrio hoy día -y conforme el lamentable razonamiento impuesto- debe resignarse a vivir en situaciones infrahumanas.

Dos Reconquistas

No queremos asumir que el estado se ha olvidado de nosotros. No queremos dar por sentado que existen dos Reconquistas. La del centro (limpia, bien iluminada y tranquila) y la de los barrios como los nuestros. Completamente abandonadas a condiciones insalubres desde todos los planos humanos. Es por eso que les pedimos que por lo pronto, tengan el halo de sensibilidad que hasta el momento no han exhibido y comiencen por hacerse cargo de las más urgentes cuestiones. Todas las mencionadas son sus obligaciones. No lo hemos olvidado y seguiremos reclamándolo. Pero atento a la situación de emergencia y abandono, rogamos atiendan a dos puntos prioritarios:

Los pedidos

1.- LA INMEDIATA INSTALACIÓN EN BARRIO LA LOMA DE UN DESTACAMENTO POLICIAL.
La presencia de la fuerza de seguridad, desalentará el accionar delictivo que tanto ha crecido en los últimos tiempos. Devolviendo la tranquilidad en el diario transitar en la vía pública. También favorecerá al resto de la fuerza policial en el sentido de que no será menester requerir de agentes que desatiendan sus jurisdicciones para acudir a nuestros pedidos de auxili.Tal como sucede hoy en día.
También consideramos de extrema y urgente necesidad

2.- EL AVOCAMIENTO DEL ORGANISMO ESTATAL QUE CORRESPONDA PARA QUE ARBITRE LOS MEDIOS NECESARIOS A FIN DE PROCEDER A LA INTERNACIÓN Y ATENCIÓN DEL MENOR EN CUESTIÓN (a quien consideramos victimario y víctima de este sistema indiferente). La presencia social del estado es a esta altura imprescindible. Dado el castigo que han venido sufriendo tanto los familiares, como los vecinos, como el mismo menor, que no tiene conciencia real de los actos delictivos que lleva adelante. En este sentido manifestamos nuestra preocupación por que algo grave suceda en razón de todo lo que ha pasado. Todos los delitos cometidos, las agresiones vertidas, las golpizas propinadas al menor como esperable consecuencia de sus actos. Todo lo que hace que la inacción del estado hasta el momento, lo convierta en responsable directo ante cualquier eventual episodio trágico –aunque previsible- que suceda.

La urgencia

Por ello, les solicitamos encarecidamente que -ni más ni menos- ejerzan Vtra. función de gobernantes y comiencen al menos por lo más urgente, para no tener que lamentar más de lo que hemos lamentado hasta hoy.
A la espera de una pronta respuesta los saludamos, con nuestra estoica aunque agotable esperanza..