Lionel Messi está en el Santiago Bernabéu para seguir de cerca la Superfinal de la Copa Libertadores. El rosarino, que ayer tuvo una actuación fantástica en la goleada 4-0 del Barcelona sobre el Espanyol, no quiso perderse el duelo entre River y Boca, por lo que viajó a Madrid para presenciar, desde uno de los palcos principales, uno de los enfrentamientos más trascendentes de la historia del fútbol.

Leo llegó al Bernabéu junto a varios de sus familiares, entre los que estaban uno de sus hermanos y Thiago, su hijo mayor. Messi, de hecho, subió las escaleras principales de la cancha de la mano de Thiago, que, cuando supo que su padre iba a ver el River-Boca, le pidió que lo llevara. Leo, encantado, aceptó el pedido.

Ya en el palco, además de acompañado de Thiago, estuvo con varios jugadores del Barcelona. Jordi Alba fue uno de los que más habló con Leo sobre el partido que estaba por comenzar.