Durante noviembre, las ventas minoristas cayeron el 15,6%, registrando el descenso más marcado de 2018. Según un relajamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el 83,3% de los negocios registraron bajas anuales. Además, los comercios acumulan once meses consecutivos de ventas en baja con un promedio anual de -5,8%.

“Ni siquiera con promociones y cuotas se logró despertar el ánimo de consumo de la gente, que se mantuvo extremadamente cauta. Incide el elevado stock de deudas que acumulan las familias con las tarjetas de créditos y las subas de intereses, que están provocando un fuerte desplazamiento de masa de dinero que debería ir a consumo hacia el sistema financiero”, explicaron desde Came.

Los descensos más profundos se registraron en la venta minorista de muebles con un declive anual del 23,5%. Seguida por Electrodomésticos y Artículos Electrónicos (-21,8%).

En “Alimentos y Bebidas”, las ventas en cantidades declinaron un 9,3% anual y suman una caída del 3,1% en once meses del año. Hubo poca actividad en los almacenes de barrios, la gente se volcó a productos económicos, prescindió por ejemplo de bebidas, postres, y productos complementarios y se movió rápido reemplazando unos por otros en la medida que los precios lo favorecieran.

En “Indumentaria”, las ventas descendieron el 14,2% frente al mismo mes de 2017 y reúnen así una baja de 6,4% en los once meses del año (en cantidades).

Por regiones, si bien todas las zonas del país se vieron igualmente afectadas por las profundas caídas en las ventas minoristas, las menos acentuadas fueron en el Noreste Argentino (NEA) con una baja del 14,2%. En Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires, en cambio, las ventas descendieron un 17,4%.