Fue el 24 de noviembre, en el club Unione e Benevolenza, de la Capital Federal.

Allí, más de 700 militantes de la UCR, de todo del país, debatieron sobre la situación nacional y partidaria.

Se fundó un nuevo espacio político interno nacional. En su conducción interina, se formó una Mesa provisoria constituida por dos representantes por Provincia, coordinada por una Junta promotora de su organización en todo el país, respetando la paridad de género.

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¨Hoy en nuestra Argentina, como en el pasado reciente, hay hambre, hay pobreza, hay desamparo y hay un drama social creciente. También hay desinversión, pérdida de riqueza, fuga de recursos, desintegración económica e incremento de la improductividad estructural. Prevalecen la inequidad y la fragmentación social, que constituyen la “verdadera grieta”

¨ No somos coalición de gobierno, no participamos de las definiciones políticas, ni de la discusión programática. Sin embargo aportamos acción legislativa en soporte alineado con los intereses políticos del Poder Ejecutivo. Y ese alineamiento está atentando contra nuestro compromiso innegociable de defensa de los postulados históricos de nuestra doctrina.¨

Se resolvió conminar al Comité Nacional partidario a asegurar la más absoluta transparencia en los procesos internos electivos del Partido y se exigió  garantice, en tiempos electorales efectivos, los espacios de debate que redefinan las políticas partidarias de alianzas electorales nacionales y provinciales.

¨Una democracia con la UCR débil es una democracia frágil. Cuando la UCR corre riesgo de claudicar, la democracia corre riesgo de claudicar.¨