El número se desprende de un informe que emitió la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario. El centro sur de Santa Fe es la zona más afectada por los excesos de agua, con cuantiosos daños causados en la siembra de la oleaginosa y en la cosecha de trigo.

 

El daño por anegamientos y el efecto de planchado alcanzaría el 10 a 17 por ciento del total de hectáreas que se habían sembrado de soja. Esto es entre 300 a 500 mil hectáreas podrían haberse perdido por el temporal. Así lo estimó la Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Según el informe, en el caso del trigo aumentaron los “cuadros regulares”, que pasaron de un 10 al 35 por ciento del área.

Las estimaciones del GEA son las siguientes: se habían sembrado casi 3 millones de hectáreas con soja de primera en la región núcleo hasta la semana pasada. La mitad de esta área recibió en el último temporal lluvias por encima de los 100 mm de agua.

“En estas horas se están revisando los efectos de las lluvias tras el temporal. La esperanza están puestas en que el agua se despeje con rapidez y las lluvias del próximo fin de semana no vuelven a provocar anegamientos”, señalaron desde el centro de estudios que conduce Cristian Russo.

El sudoeste de la región núcleo fue el sector que menos agua recibió. Los milimetrajes estuvieron por debajo de los 75 milímetros, no generaron inconvenientes y sirvieron para sumar a las reservas del suelo. En el resto de la región hay una gran incertidumbre. Lagunas, campos sumergidos y caminos intransitables en el centro-sur santafesino, noreste bonaerense y este cordobés Estos sectores, en apenas 48 horas recibieron montos de precipitaciones que superaron el promedio mensual.

El centro sur de Santa Fe es la zona más afectada por los excesos de agua. Se registraron acumulados superiores a los 300 mm. En Irigoyen se midieron 328,8 milímetros. También se destacan las localidades de Pellegrini, con 252,6 milímetros o Clason, con 184,2.

Sólo una pequeña porción de la zona núcleo no superó los 100 milímetros semanales. El resto se mantuvo entre 100 y 200 milímetros.