La detonación se produjo en cercanías al Mausoleo del Coronel Ramón Falcón y en coincidencia el aniversario de un atentado ocurrido en 1909.

 

La fuerza de seguridad porteña desplegó un operativo en la zona con el Escuadrón Antibombas para realizar pericias en el lugar, a la vez que se dio aviso a la justicia para que investigue el origen de la explosión.

Los investigadores hallaron en el lugar “un caño con apariencia de artefacto explosivo y restos metálicos producto de la deflagración”.

La mujer herida “estaba en una silla de ruedas y resultó lesionada con quemaduras en rostro y miembros superiores” por lo que fue derivada al hospital Fernández.

En esa oportunidad, Simón Radowitzky, un joven anarquista de 17 años recién llegado de Ucrania, arrojó una bomba de fabricación casera contra el carruaje en que viajaba el jefe de la Policía Ramón L. Falcón, quien murió a las pocas horas.