La mortal pelea se inició en la casa de un hombre acusado de haberle robado a una chica.
Sergio Romero, de 49 años, fue a increpar a dos hombres que habrían asaltado a su hija. En la casa se desató una gresca. Dos sospechosos prófugos.

 

Una pelea entre varias personas a raíz del robo de un celular terminó ayer con la muerte de Sergio Romero, de 49 años, y con César Oscar M., de 27, e internado en grave estado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Los presuntos contrincantes y quienes habrían matado a Romero están identificados como “Gato” G. y Jorge A., conocido como “Coíno”. La feroz pelea con armas blancas comenzó en la puerta de la casa del “Gato” en Amenábar al 1000, para terminar en plena calle.

Palabras de los testigos

Según contaron testigos, pasadas las 12 un grupo de hombres se acercó a los gritos a una vivienda para increpar al Gato alegando que él y Jorge A. le habían robado el celular a una hija de Romero. “Ahí vive el Gatito con la familia. Este muchacho es parte de la barra de Central y hace un tiempo lo balearon en una rodilla y en la mano creo”, dijo un vecino.

“Cuando llegaron los padres de la piba asaltada le voltearon la puerta y entraron. De adentro los querían empujar para afuera pero terminaron agarrándose a trompadas en la casa. Se escuchaban puteadas y golpes, por eso está rota la persiana. Después salieron a las corridas de la casa. Eran cinco o seis en total y se tiraban zarpazos de cuchillo, puñetes y patadas“, detalló un testigo respecto de la casa, que mostraba por la tarde destrozos y la persiana arrancada. Adentro todo era desorden y había manchas de sangre.

“Empezaron a pelear en la calle. Uno se tiraba sobre otro y meta esquive y gritos; otros corrían, hasta que uno de los muchachos le dio a otro una cuchillada y con una patada lo tiró a la zanja. En medio de las corridas y los gritos el otro cayó al piso”, dijo un vecino que prefirió no dar su nombre mientras otro vecino, con una gran copa de fernet en la mano, estaba dispuesto a contar la historia si alguien les ofrecía “unos 500 pesos”.

En el caso interviene el fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra, se tomaron testimonios y se ordenó la captura de quienes están ya identificados como presuntos autores del homicidio.