Los drones no son una creación reciente. Su origen se remonta al siglo XIX, al 22 de agosto de 1849 para ser más precisos, cuando las tropas austrohúngaras lanzaron sobre Venecia 200 globos no pilotados con 150 kilogramos de explosivos para controlar a los venecianos sublevados.

En casi siglo y medio de historia los drones han sido usados mayormente en propósitos militares, destinados a espiar, bombardear o confundir al enemigo.

La Primera y Segunda Guerra Mundial, así como la Guerra Fría, aceleraron la investigación y desarrollo tecnológico de los Vehículos Aéreos no Tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), como también se les conoce.

En la última década, estos aparatos voladores han sido la principal arma de combate de Estados Unidos contra el yihadismo.

Nuevos fines

Pero una compañía ha decidido ir más allá. IBM patentó drones porta-cafés. La misión de estos dispositivos es sencilla: analizar quién necesita un café en la oficina y llevárselo.

La revolución tecnológica permite a las grandes empresas y emprendedores inventar usos maravillosos para los equipos voladores no tripulados. Hay una gran variedad de tamaños y formas de drones. Desde aviones de guerra hasta pequeños dispositivos de bolsillo plegables que pueden volar con una GoPro y realizar increíbles misiones. Existen drones para llevar internet a lugares distantes o aislados.

La visión y vuelo de los insectos es inspiración para algunos diseños de drones. Avispas, libélulas, las medusas, el ojo humano, también lo son. Todos han servido para desarrollar sus interfaces. Los videos juegos y las Guerras de las Galaxias también aportaron ideas para que los científicos trabajaran.

¿Y en qué se inspiró el gigante de la tecnología? Creemos que en el bostezo. Al parecer las almas cansadas y necesitadas de cafeína son el target del dispositivo porta-cafés.

La patente

En septiembre, IBM presentó ante el gobierno de los Estados Unidos una patente para crear, en cafeterías y oficinas, un sistema completamente automatizado de preparación y reparto de café.

“El avión no tripulado entrega café de forma proactiva y automática a uno o más destinatarios, por ejemplo, que se encuentran en un gran complejo de oficinas”, se lee en el documento de presentación de IBM.

El drone estaría conectado a un circuito de procesamiento electrónico, que “identifique a un individuo entre las personas que pueden tener un estado cognitivo predeterminado basado en datos del sensor. Un gesto que indique qué bebida se puede desear antes del pick me up de dicha persona”.

Visionarios

La visión de IBM se enfoca en la versatilidad de estos aparatos. Tanto en su capacidad de volar en espacios pequeños, como el escaneo biométrico. Esto para realizar el análisis de las expresiones faciales, presión sanguínea y calidad del sueño, así como de información basada en agenda de reuniones y otros patrones que conducen al consumo de cafeína. Permitiéndole con esto, adelantarse a los deseos del consumidor.

Advierte el fabricante que están teniendo mucho cuidado de no perder el toque humano. “El consumo de café puede ser una actividad semi-ritualista realizada por un grupo pequeño, y también puede ser una actividad preferida en público, por ejemplo, en un lugar como una cafetería o un salón”.