Cerveza helada, mar tibio, queso asado. Con sus matices y rituales, las arenas brasileñas esperan el verano. Con un dólar que cotiza a casi 4 reales y ronda los 38 pesos, Brasil cree que tiene una oportunidad.

Organismos turísticos y tour operadores siguen de cerca la difícil situación económica de nuestro país, acentuada por la devaluación, los aumentos de tarifas, la oscilación del dólar y la inflación. “Hay que esperar” y “lo importante es que el dólar se mantenga estable”, fueron los comentarios en la Feria Internacional de Turismo.

“El argentino tiene el hábito de viajar y este contexto va a beneficiar a Brasil porque, como está más cerca, los aéreos son más baratos que los del Caribe o Miami”, afirmó Leila Holsbach, asesora técnica de la Dirección de Mercados de Embratur (Empresa Brasileña de Turismo).

En diálogo con Viajes, la funcionaria se mostró optimista. “Los que pensaban en México o República Dominicana van a ir a Pipa o Imbassaí; los que iban al Nordeste brasileño se van a quedar en Río de Janeiro y los que querían ir a Río pueden elegir Florianópolis. La devaluación es una oportunidad para Brasil”.

Cómo están los precios

¿Cuánto cuesta una cerveza en la playa, una sombrilla? ¿Y el alquiler para una familia? Aquí algunos precios promedio para tener en cuenta a la hora de planificar:

– Cerveza alrededor de 10 reales (US$ 2,70). Caipirinha o caipiroska, de 15 a 18 reales (US$ 4 a US$ 4,85).

– Jugo de frutas naturales, unos 8 reales. Lo mismo cuesta un choclo (US$ 2). Una gaseosa, 6 o 7 reales (US$ 1,60)

– Una comida abundante en un restaurante con bebida, entre 30 y 70 reales (US$ 8 y US$ 18,90).

– Un alquiler promedio en Camboriú para una familia tipo (2 adultos, 2 menores), desde 350 reales (US$ 95). Y el traslado a este balneario desde el aeropuerto de Florianópolis hasta 4 personas, desde 270 reales (US$ 72). Desde el aeropuerto de Navegantes, desde 140 reales (US$ 37,80).

– Sombrilla con dos sillas, entre 15 y 30 reales (US$ 4 y US$ 8), según el balneario.

– Alquiler de auto por un día, desde 200 reales (US$ 54). Por una semana, desde 1.000 reales (US$ 270).

– En Río de Janeiro, por ejemplo, con 100 dólares por día una persona come muy bien en restaurante, pasa un día en la playa con todas las comodidades y hace alguna excursión (ejemplo, subir al Corcovado, 65 reales -US$ 17,50-; bondinho al Pan de Azúcar, 100 reales -US$ 27-; o entrada al Acuario de Río, 80 reales – US$ 21,60-).

Los vuelos

Uno de los factores destacados se centró en los 260 vuelos semanales desde y hacia las ciudades argentinas de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Bariloche y Tucumán. Solamente de Buenos Aires salen aéreos para San Pablo, Río, Salvador, Porto Alegre, Florianópolis, João Pessoa, Brasilia, Recife, Fortaleza, Porto Seguro, Belo Horizonte, Natal, Manaos, Navegantes y Curitiba.

“Son 229 frecuencias y 42.546 asientos por semana de GOL, LATAM, Aerolíneas Argentinas, Azul, Emirates, Austral, Ethiopian, Turkish y Qatar. Y en diciembre habrá tres nuevos vuelos de Andes a Foz de Iguazú y en enero de Salta”, precisó Leila Holsbach, haciendo hincapié también en la cantidad de argentinos que van en bus o manejando al sur de Brasil.

En ese sentido, se refirió a la variedad de productos que ofrece el país vecino: hay propuestas para todos los bolsillos. Desde paradores en la playa hasta restaurantes self service, por peso o más caros. Lo mismo pasa con los alojamientos.

“Tenemos posadas económicas y resorts con media pensión o servicio all inclusive. Son una buena opción porque la gente va con todo pago, y es un producto diferente al del Caribe porque los turistas en Brasil tienen conexión con el mundo exterior y disfrutan la comida, la música, la cultura. Como enPorto de Galinhas”, ejemplificó Holsbach.

Es importante aclarar que para algunos destinos de Brasil rige la recomendación de vacunarse contra la fiebre amarilla. Especialmente para los estados de Río de Janeiro, San Pablo, Minas Gerais y primera región de Espíritu Santo y Bahía.

También para los estados del sur, como Santa Catarina, Paraná y Rio Grande do Sul. Es importante hacer primero la consulta con el médico para evaluar la necesidad de la vacuna según el destino y las condiciones del paciente.

Si bien antes se creía que la vacuna era por diez años, recientemente se determinó que se aplica una sola vez en la vida y los viajeros deben vacunarse al menos 10 días antes de la fecha de viaje.

Destinos preferidos

Según datos del Embratur, de diciembre de 2017 a fines de febrero pasado fue a Brasil un total de 1.345.150 argentinos. ¿Cuáles fueron las ciudades más visitadas? Al menos, se quedaron una noche en Florianópolis (24,9%), Río de Janeiro (15,1%), Bombinhas (9,4%), Buzios (8,6%) y Foz de Iguazú (7,1%). A vez, el gasto promedio de cada argentino por viaje durante el año pasado fue de 603 dólares.

Giancarlo Alcalai, gerente ejecutivo de Mercados Internacionales de GOL Líneas Aéreas señaló que “Argentina es el principal mercado para nosotros, después de Brasil”. La compañía tiene salidas a 11 ciudades desde Ezeiza. Y opera frecuencias de Córdoba y Rosario a Río, de Mendoza a San Pablo, y se aprobaron más de 50 vuelos extras para la temporada alta.

“El público argentino representa el 83% del turismo internacional en nuestra región y, aunque estamos preocupados por la economía regional, también estamos acostumbrados a las dificultades en nuestro continente”, dijo Margot Libório, vicepresidente del Balneário Camboriú Convention & Visitors Bureau.

Además, consideró que “el sur de Brasil es una buena primera opción para el turista que antes iba a lugares más lejanos y más caros”. “Hay dos vuelos directos diarios, y en el último enero llegaban 40 ómnibus por día de Argentina. Aparte, lo más lindo es nuestra naturaleza y ¡es gratis!”, agregó.

Miro Teixeira, secretario de Turismo, agregó: “Santa Catarina es muy competitiva y, en Camboriú, algunos precios son más baratos que en Buenos Aires”.

La cuenta regresiva de la temporada alta está en marcha. El tiempo -y el dólar- tendrán la última palabra.