María Herminia Grande

Una vez más se amplió la grieta. El fútbol lo hizo. El Presidente volvió a su método preferido: decir y desdecirse. Para sus adeptos su posicionamiento habrá sido el correcto y al mismo tiempo, habrá concitado la incomprensión de una oposición brutal. Para la oposición habrá sido un Presidente que sabe cómo manejar el marketing para que no se hable de la realidad hostil, que su gestión genera. (En esta ocasión fuentes fidedignas señalan que el consejo no habría surgido de Durán Barba, sino de Carlos Grosso.)
Es muy difícil transitar posiciones intermedias. Lo intentaré. El Presidente es un hombre del fútbol al que aún hoy, le cuesta entender las profundidades de la política. Conoce como pocos que el fútbol dejó de ser un juego para ser un gran negocio. Conoce como pocos a las barras bravas. Barras que comenzaron siendo hinchas, pasaron a ser fanáticos, para metamorfosearse en representantes de lo ilícito que manejan el fútbol con la complicidad de sus dirigentes.( Usted lector elige.) El Presidente sabe que en Santa Fe por ejemplo, el clásico rosarino no sólo no se juega con público visitante sino que además, no se juega en su geografía. Geografía donde aun así, ha habido disturbios, no en un grado mayor, pero disturbios al fin. Podemos pensar que entusiasmado con el G20 y el reciente éxito de los Juegos Olímpicos de la Juventud, el Presidente ordenó a sus ministros que se juegue el clásico de los clásicos con visitantes, por ser éste único e irrepetible por el título en disputa. Si esta hubiese sido la lógica de Mauricio Macri queda claro, que el ingeniero no evaluó la negativa política de Rodríguez Larreta y de los presidentes de los clubes involucrados. Una vez más esta Argentina irreconciliable no tendrá síntesis, o sólo, la imposibilidad de acordar.
La democracia como la hemos entendido en los últimos quince años no está más. La sociedad hoy es heterogénea por eso no hay partido o candidato que la represente mayoritariamente. Estamos transitando en nuestro país un sendero muy estrecho sin margen para equivocaciones. Había que ajustar, equilibrar el déficit fiscal. Para ello el gobierno achica gastos y aumenta impuestos. Pero la visión es sólo financiera. El gobierno se sienta a discutir con quienes piensan igual. No acierta en la solución y no invita a debatir sobre cómo crecer a otros actores. En la gestión del presidente Macri el país habrá crecido sólo en el 2017. En el 2016, 2018 y 2019 habrá decrecido. Los entendidos señalan que el 2018 cerrará con una inflación del 45% en alza y que el 2019 no bajará del 30%. Por lo tanto, al final de su mandato el ingreso por habitante terminará siendo inferior al del inicio de su gobierno. Si bien la herencia fue pesada, con sus políticas no logró alivianarla. El gobierno cree que los precios se van a calmar, pero no evalúa la inercia de los mismos. Lo cierto es que falta un plan antiinflacionario de verdad; sencillamente a través de una concertación de precios y salarios. También se confunde un programa de ajuste y pago de intereses claramente determinado por el FMI, con un plan económico. También se debe reconocer que las provincias no hicieron esfuerzo fiscal alguno, aumentaron sus impuestos amparadas en la necesidad que el gobierno nacional tiene de los votos de los legisladores que las representan. Es difícil manejar el corto plazo sino se tiene en cuenta el largo plazo. El gobierno no lo plantea. Y la oposición no logra generar una alternativa dado que para ello se necesita de mucha discusión y consensos, hoy ausente.
El desconocimiento de parte del gobierno sobre el entramado social del interior del país los lleva a cometer errores perfectamente evitables. Tres ejemplos de ello. Pujar con la iglesia católica por $ 140 millones ignorando que ésta, al igual que tantos otros cultos son aliados civilizatorios, ante necesidades en crecimiento. Otro ejemplo son los clubes de barrio a los cuales el gobierno debiese amparar con presupuesto, al ser socios imprescindibles en la contención de jóvenes y niños asediados por muchos peligros. Y el tercer ejemplo es el destrato a las cooperativas productivas y financieras a través de la decisión de gravarlas impositivamente. Tal cual la addenda aprobada en diputados, en cuatro años el Estado se quedará con un cuarto del patrimonio de las cooperativas y mutuales, dejando al sistema en situación de insolvencia. Recordemos que las cooperativas y mutuales hacen a la economía social, en un interior de país con miles de pueblos en donde sin la presencia de éstas no tendrían ni electricidad, ni agua potable, ni salud. Donde el Estado no llega, están ellas. Más de un tercio de los servicios del seguro de Argentina están en manos de cooperativas y mutuales. También es cierto que bajo este manto se esconden cuevas financieras. Sobre ellas debiesen actuar con el peso de la ley los organismos de control. Julián García, director ejecutivo de ADIRA, me decía que hoy a las 14.30 hrs junto a Alejandro Simón, CEO de Sancor Seguros; Alejandro Russo presidente de la Confederación Argentina de Mutuales y Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro; le plantearán a los senadores la voluntad de colaborar pero discutiendo la base de cálculo y la cuantía del porcentaje a aplicar. El senador santafesino Omar Perotti impulsó esta reunión siendo la provincia que representa, la más perjudicada por esta problemática. La solución, de existir voluntad política; es dar por aprobada la addenda e ir por una nueva, para ello ese está conversando con diputados y el Ejecutivo.
Política en Santa Fe
Sin lugar a dudas el encuentro entre el senador Perotti y la arquitecta María Eugenia Bielsa sacudió la modorra de la política santafesina. No hubo fotos ni comunicados. Bielsa ha decidido que aún no es tiempo de hablar. Sí lo hizo el senador Perotti quien destacó la importancia del diálogo y la esperanza nonata, de que Bielsa se convierta en la candidata del peronismo a la intendencia de Rosario. Según trascendidos ambos creen en la necesidad de una interna respetuosa y se sienten por igual poseedores del traje de ganador. Perotti expresa la comodidad de un centro en el peronismo, mientas que Bielsa busca sus referencias en el kirchnerismo. En el día de hoy la arquitecta tendrá la cuarta reunión con lo que en Santa Fe se conoce como “cuarto espacio”. Son tres sectores encabezados por el ex senador nacional Rubén Giustiniani, el diputado provincial Carlos del Frade y el concejal Juan Monteverde. De esta reunión se conocerá si Bielsa participará en la interna del peronismo o irá como candidata a gobernadora por este cuarto espacio. Tanto Perotti como Bielsa coinciden en sus críticas al Socialismo, haciéndolo responsable del ingreso y crecimiento del narcotráfico. Queda claro que la estructura del frente político rosarino tendrá características muy distintas al que pueda conformarse a nivel provincial.
Por el lado de Cambiemos, el radicalismo santafesino que participa en la coalición llevará como candidato a gobernador al actual intendente santafesino José Corral; el embajador Mario Barletta seguramente integrará la lista de diputados nacionales. Corral ambiciona una lista de unidad con una propuesta en común y salir cuanto antes para revertir el 50% de desconocimiento que hoy concita. La dificultad es que el diputado provincial Federico Angelini está por oficializar en pocos días su candidatura a gobernador y a fin de año anunciará la composición de la fórmula. La pregunta es ¿en este caso, las PASO potencian al candidato de Cambiemos o demoran su posicionamiento? No olvidar que Bonfatti ya fue gobernador, Perotti obtuvo el segundo lugar hace tres años en esta categoría y Bielsa fue vicegobernadora.