Clave para el desarrollo urbano de la zona Oeste, la escuela celebró sus primeros cincuenta años de vida con un acto que se concretó en la vía pública, con presencia de vecinos e integrantes de la comunidad educativa.

 

La comunidad educativa de la Escuela Nº 851 Ángela de la Casa vivió ayer uno de sus días más felices, con la celebración de sus Bodas de Oro. Enclavada el corazón de los barrios Martín Fierro y Güemes, la escuela fue inaugurada el 14 de octubre de 1968 y desde entonces se convirtió en un mojón urbano en torno al cual fue creciendo el barrio y la urbanización, siendo un factor que contribuyó, más que ningún otro, al desarrollo de esa populosa barriada de la ciudad.

El clima acompañó el desarrollo de los festejos, ya que se cortó la calle Luis Maggi al tránsito de vehículos y allí se montó el escenario y las ubicaciones para los invitados especiales, encabezados por el intendente Luis Castellano; el senador Alcides Calvo; el diputado Omar Martínez; y la titular de la Región III de Educación, Carolina Pelegry; y el coordinador del Nodo, Fernando Muriel. Por supuesto también estuvieron las autoridades del establecimiento: la directora Nancy Ducks y las vicedirectoras de ambos turnos, Silvina Ardissono y Elena Larosa.

La celebración comenzó con el descubrimiento de la placa conmemorativa y las palabras del equipo directivo de la institución, ya que tanto Ducks como Ardissono y Larosa compartieron la semblanza sobre la historia del establecimiento. “Hoy es un día distinto, especial, un día de fiesta, donde las emociones nos atraviesan, los recuerdos se apropian de los pensamientos, el tiempo pareciera detenerse para permitir que el pasado y el presente, el ayer y el hoy, se encuentren para tejer y destejer los hilos que le dieron forma a un sueño, surgido hace 50 años”, señalaron las docentes.

Recordaron que fue en 1968 cuando nació “la primera planificación de la Escuela Ángela de la Casa con personas que pusieron mucho de sí para concretarlo: el señor Miguel Aragno, vecino del barrio quien donó el terreno donde hoy está emplazada, el Padre Walter, el señor Juan Ayala, señora y señor Seffino, la señora Ibarra, entre otros no menos importantes que se unieron para un mismo propósito”, citaron las autoridades del establecimiento.

“Hoy nuestra escuela primaria forma niños de primero a séptimo grado, en turnos mañana y tarde. También está comprendida en el programa de Jornada Ampliada y Comunidades de Aprendizajes, espacios donde docentes, estudiantes, familias y vecinos sueñan de forma colectiva en el marco de una educación inclusiva apostando a una convivencia más solidaria”, agregaron luego.

Por último, expresaron: “Desde aquellos tiempos nunca dejó de proyectarse, de crecer contagiando esfuerzos, comprendiendo que juntos todo puede ser posible siempre en beneficio de los niños. Hoy en esta escuela se sigue soñando como hace 50 años, se enseña y se aprende como escuela y comunidad, fijando metas y buscando propósitos colectivos, orgullosos de pertenecer a esta institución con la convicción de que juntos es posible. Les agradecemos a todos los que formaron y forman parte de la historia de nuestra escuela”.

Antes de las palabras alegóricas hubo tiempo para la entrega de obsequios y reconocimientos por parte de las autoridades presentes.

Soñar el futuro

Posteriormente, fue el turno del intendente Castellano, quien destacó que “la escuela avanzó mucho antes de las obras de infraestructura en este barrio. Como en la mayoría de las escuelas de nuestra ciudad, además del equipo directivo, de los docentes y no docentes, también había un grupo de vecinos que empujaba junto con la vecinal para que aquí llegue el asfalto, la iluminación, las cloacas. Y así el barrio se fue consolidando con mucha gente de trabajo”.

“Se empezó a dar clases en la capilla y después se construyó la escuela. Después vino la vecinal, el SAMCo, el nuevo jardín y la demanda sigue porque la ciudad continúa creciendo, está llena de familias jóvenes, los chicos necesitan la escuela y la educación es la base del desarrollo”, remarcó.

También hizo hincapié en que es una escuela con nombre de mujer: “Tal vez nosotros la conocemos porque fue la mujer de Guillermo Lehamnn, pero después de que falleció su esposo, fue la que siguió el proceso de desarrollo de Rafaela y de muchos pueblos vecinos. Una historia con nombre de mujer en la que han pasado una enorme cantidad de mujeres”.
“Muy lindos recuerdos pero también un futuro que debemos seguir construyendo juntos. La educación es la clave del desarrollo. Este como otros barrios necesita muchísimo de la fuerza de la educación, del acompañamiento del Estado, de los vecinos, del vínculo con las instituciones y de un equipo directivo que trabaje como lo hace”, reflexionó.

“El gran desafío es poder lograr el cielorraso para el SUM y que los niños puedan desarrollar su actividad sin tanto calor y frío. Será cuestión de seguir trabajando hacia adelante. ¡Feliz cumpleaños a la escuela!”, celebró el Intendente finalmente. Luego hubo espacio para la actuación del Coro de Niños de la escuela, que entonó la marcha que identifica a la “Ángela de la Casa”, así como otros grupos de pequeños artistas que aportaron su cuota de participación en este merecido festejo.