Según un estudio, la mayoría de los líderes empresarios considera que ascender a puestos gerenciales es más fácil para los hombres. Los hijos y la dificultad para balancear la vida personal y laboral, entre las principales trabas.

 

Aunque podría pensarse que hubo un gran avance en la lucha por la igualdad de oportunidades, las cifras del mercado laboral argentino no son alentadoras. Un estudio reveló que el 84% de los ejecutivos (tanto mujeres como hombres) cree que la maternidad es vista como un obstáculo en la carrera de la mujer y 6 de cada 10 considera que la brecha salarial por cuestiones de género es una realidad.

El relevamiento de la consultora de Spring Professional se hizo durante agosto y fueron entrevistados 100 ejecutivos de ambos sexos de mandos medios y altos de empresas en todo el país. Así, el 70% de los entrevistados consideró que es más fácil para los hombres ascender a puestos de alta responsabilidad y el 90% aseguró que ellos corren con mayor ventaja para determinados tipos de empleo o para acceder a áreas específicas.

Según el estudio, las posibilidades de alcanzar la igualdad de género en el ámbito laboral son mayores cuanto más grandes son las empresas en las que se trabaja (43%).

Éxito laboral y maternidad

Los resultados de la investigación de la consultora especializada en búsqueda y selección de ejecutivos demostraron que hay una clara convicción de que ser madre es visto como un obstáculo en el desarrollo de carrera de la mujer (84%). Esta opinión es compartida tanto por hombres (79%) como por mujeres (89%). En este sentido, la maternidad (35%) y la dificultad para balancear la vida personal y laboral (30%) son los aspectos más mencionados como trabas en la carrera de las mujeres.

Además, para los mismos ejecutivos, tanto las licencias por maternidad como por paternidad deberían extenderse. El 70% de los encuestados cree que el tiempo estipulado por la ley para la licencia por maternidad no es adecuado. Lo mismo pasa con la licencia para los papás, donde 9 de cada 10 opinan que no es suficiente.

Otro punto que aparece como inalcanzable es lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida privada. Así, 6 de cada 10 creen que en el mercado laboral argentino esto es imposible. Los hombres son más optimistas (38%) con respecto a las mujeres (29%). Sin embargo coinciden en que, generalmente, para los hombres es más fácil conciliar ambos aspectos (59%).

“Las mujeres lograron un enorme progreso, se recorrió un largo camino, pero aún hay mucho por hacer y es evidente la necesidad de aumentar su participación”, admitió el director de Spring Professional, Ignacio Gabancho. Sus dichos no parecen estar errados: 7 de cada 10 encuestados piensan que el sector privado en la Argentina no afronta el equilibrio de género como una cuestión estratégica. En esto coinciden hombres y mujeres. Por su parte, al consultarles si creen que el talento femenino se encuentra subutilizado, existe una paridad mayoritaria en todos los niveles, casi todos los indicadores superan el 60%.

Candelaria Botto, docente de la UBA y economista de la organización Economía Feminista, afirmó que la maternidad influye en la brecha salarial. De hecho, indicó que las mujeres que son madres ganan un 17% menos que las que no tienen hijos según sus relevamientos.

Un informe de la economista Natsumi Shokida en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC indicó que el 74% del trabajo doméstico recae en las mujeres. “Las tareas de la casa aumentan con los hijos y esto repercute en cuánto tiempo podemos destinar al mercado de trabajo pago. Si bien la licencia por maternidad no queda a cargo del empleador porque la paga la ANSES, son tres meses en los que la compañía no cuenta con esa empleada. Eso genera un costo al empresario, que también asume que la mujer se tendrá que hacer cargo de la crianza también por lo que la sociedad espera de ella”, manifestó Botto.

Para ella, una forma de solucionar este problema sería que las leyes promovieran una paternidad más activa. En este sentido, recordó que la licencia por paternidad nacional es de dos días (aunque algunos convenios contemplan más tiempo). “La desigualdad de salarios, que demuestra un poco esto, se ve en todos los países, no se salva ninguno. Solo en los países nórdicos tienen mejores políticas en cuanto a las licencias y tratan de igualar la presencia de la crianza de los hijos e hijas por parte de los padres”, concluye.