Trabajos. Los andamios se colocaron frente a la obra artística.

Después de un tiempo largo y tras sortear un trámite judicial, finalmente comenzó a ser restaurado el mural artístico realizado por Rubén Naranjo en el frente de la biblioteca de la Vigil por calle Alem.

Como ocurre en muchos casos, el empuje de los vecinos y antiguos alumnos de esa emblemática escuela y centro cultural del sur de la ciudad fue el que motorizó la reparación de la obra realizada por el artista plástico y militante social a mediados de los ’60.

“Nosotros pretendíamos la restauración del mural como parte del proceso de restitución de la Vigil y como homenaje a Rubén, ojalá cuando esté terminado se haga un acto público para homenajearlo y que sea para todo el barrio y la ciudad, porque la Vigil trascendió todas las fronteras” explicó Alberto Pedrido, ex alumno de esa institución e hijo de uno de los fundadores de la biblioteca.

El pedido para poner en valor esa obra —que es patrimonio cultural de la ciudad— tuvo algunos vericuetos legales que demoraron los trabajos pero que, parece, tendrá final feliz.

“Desde hace años los vecinos estaban preocupados por el estado del mural realizado por Rubén Naranjo porque le faltaban piezas y antes de que la provincia reintegre La Vigil interpusieron la demanda en el marco de la ley 10.000 contra la provincia (que detentó el edificio desde 1977 hasta el 2014)” explicó la abogada Romina Araguas, quien junto a Natalia Bernardini asesoró a los vecinos en ese trámite legal.

Araguas agregó que este año el fallo de primera instancia del juzgado civil y comercial Nº 14 reconoció el mural como parte del patrimonio cultural, pero municipal y no provincial, lo que demoró un poco más el inicio de los trabajos.

Asistencia   

Sin embargo fue el gobierno provincial el que a través del decreto 1.293/18 le otorgó un subsidio a la Comisión Biblioteca Vigil para finalmente reparar el mural, algo que se efectivizó hace algunos días.

“Conocí la Vigil de arriba de un andamio. Vine a hacer un trabajo por 30 y 40 días (los murales en el frente del establecimiento) y me demoré, estuvimos con amigos 90 días colgados de los andamios, frente al edificio, viendo lo que pasaba. Vi el trabajo, la atención que se tenía a los chicos del barrio. Para mí que no era del barrio, que venía de otro espacio, era muy ajeno”.

Con esas palabras en primera persona el propio Rubén Naranjo recordaba cómo llegó hasta la Vigil en el año ’63, sin saber ni sospechar lo que luego representaría ese lugar en su desarrollo personal y profesional.

Con el tiempo, y después del flechazo que vino desde el andamio, fue el creador de la Escuela de Artes Visuales en el espacio de la Universidad Popular y también fue director del Instituto Secundario.

Además creó y dirigió la Editorial Biblioteca, que brilló en los años 60 y 70 del siglo pasado con una colección de alrededor de un centenar de títulos sobre temas educativos, artísticos, literatura, ensayos e historia.