Alan Funes en uno de sus traslados a Tribunales por el juicio en su contra.

La disputa territorial en la zona sur entre las organizaciones Funes-Ungaro y Camino-Segovia dejó como saldo varios asesinatos resonantes a principios de este año. Los presuntos líderes de las bandas están todos detenidos por causas de la justicia provincial y Federal, por amenazas, homicidios, daños, usurpaciones e incluso narcotráfico.

En una de las escuchas telefónicas de la investigación contra la banda Funes-Ungaron se desprende el precio que pagaba Alan Funes, uno de los miembros, por ir a balear el frente de una casa.

En un llamado que reprodujo Agustín Lago, conductor del programa Culpables (El Tres), el joven llama a Lautaro “Lamparita” Funes para hablar con las personas que después iban a ir a disparar contra un domicilio. De la conversación se desprenden que los tiradores piden 3 mil pesos y terminan aceptando mil pesos.

Como una clara señal de que será una amenaza por alguna cuestión particular, Alan indica no balear ventanas ni puertas, sólo la pared de la casa, porque la persona que vive allí tiene “una beba”.

En otra intervención telefónica se puede escuchar que Lamparita encontró a un presunto integrante del bando del “Tubi” Segovia y le dispara varios balazos. Alan, del otro lado de la línea, escuchó los tiros y luego consultó quién era el blanco y qué arma había usado.