Silvia Monzón
En el marco del 19 de octubre: Día de la prevención del cáncer de mamas, Silvia Monzón dialogó con Cadena Oh! y contó sobre su experiencia personal de superación de la enfermedad. “Lo más hermoso es saber que una puede alentar a otros”, declaró.

 

Silvia Monzón, la hija de Carlos, hablo sobre la enfermedad que superó y dijo: “En este mes se cumplen 5 años. Estoy a punto de terminar mi tratamiento, fue muy duro y un sacudón a la familia. Quien lo vive puede contar y consolar a otro sabiendo lo que es. Donde puedo lo cuento porque si estamos previniendo y concientizando hablamos del 50 por ciento para el tratamiento”.

Ejemplificó y dijo que un joven le “contó una persona que está averiguando por una peluca y que tiene que hacer quicio y no quiere. Todavía tenemos mentalidades con prejuicios y temor. Por eso hay que concientizar para salvar a la gente”.

Según se conoce, detectado a tiempo el 90 por ciento de los casos son curables. “Hay nuevas generaciones más abiertas pero otras anteriores son más reacias a la quimioterapia. Es un proceso pero hay que hacerlo a tiempo. Hice mis controles periódicamente. Fui porque tenía unas molestias, dolor en una mama. Lejos de pensar en eso fui al médico a sacarme una duda. El día que me dieron el diagnóstico salimos en silencio con mi marido; luego nos abrazamos y nos pusimos a llorar”, explicó Monzón. Más adelante subrayó:”No debemos suponer, tenemos que ir y hacer el control”.

Impactos del tratamiento

“Yo fui reacia a usar pelucas porque sentía que no era yo. Usaba un sombrerito. Hay personas que las hicieron del mismo color de su pelo y las necesitan, no lo pueden superar. Se vive de una forma que no es la habitual. Mi hijo de 19 años me veía y se le salían las lágrimas solo. Hoy lo superamos y nos reímos, pero fue difícil”, dijo Silvia Monzón.

Un proceso largo

La entrevistada dio detalles de su experiencia y dijo que “la recuperación emocional lleva tiempo. Hoy lo puedo contar y sonreír pero a la vez me emociono. Lo bueno es que estoy con medicación y en un tiempo ya la voy a dejar. Lo más hermoso es saber que una puede alentar a otros y saber que no todo está perdido. La familia es lo más importante que una puede tener, tengo 4 hijos maravillosos y un esposo que es mi ayuda, es mi todo. También tengo un nieto, que en ese momento no estaba. Mi hija estaba a la distancia, en Estados Unidos, y así me sostenía”.

Asimismo, contó: “Recuerdo que contestaba mal, estaba irritable, contestaba mal y luego en el medio de todo estás abrazada y llorando otra vez. Eso sirvió y fortaleció para disfrutar cada segundo. Nos propusimos hacer un viaje con los chicos, disfrutar cada fin de semana. Ya no nos hacemos problemas por grandes cosas, disfrutamos de lo cotidiano”.