Un 20% de las estaciones no vende con tarjetas de crédito en Santa Fe

La mayoría son de las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela. Es por los altos costos y la dilación en los pagos. Tendrán una nueva audiencia con Visa el 31 de octubre.

Aclaración en la estación de servicio de Av. Freyre y Gral. López

Las altas tasas y los largos plazos de las tarjetas de crédito para abonar las operaciones hicieron que ya un 20% de las estaciones de la provincia dejaran de recibir ese medio de pago. El dato surge de un relevamiento de Faeni (Federación Argentina de Expendedores de Nafta del Interior) que este miércoles participó de una audiencia de conciliación con representantes de Prisa, la empresa que controla la tarjeta Visa y que tiene la mayor parte del mercado.

Alberto Boz, presidente de Faeni, explicó: “En el relevamiento que tenemos de la provincia de Santa Fe, el 20% de las 450 estaciones de servicio ya no están trabajando con tarjetas de crédito. Pero esa es una decisión empresarial, no una acción corporativa. Ante la ecuación económica de vender y cobrar a los 28 días el negocio se torna bastante inviable, salvo que tengas mucha espalda”.

La mayoría de las estaciones que tomaron esa decisión están en las principales ciudades de la provincia como Santa Fe, Rosario y Rafaela. “Sobre todo se da en las grandes ciudades porque es donde más tarjetas hay y más porcentajes de ventas con tarjetas de crédito. Con el débito no hay problemas”, argumentó.

Luego del encuentro del miércoles se pasó a un cuarto intermedio para el 31 de octubre. Si bien Boz reconoció que fue un logro sentar a Prisa en la mesa de negociación porque las ausencias en las audiencias suelen dilatar las negociaciones, también admitió que la negociación es muy dura.

“Al principio de la audiencia parecía que nosotros éramos los culpables de empujar a la gente a que no utilice más las tarjetas de crédito en las estaciones. Pero viendo cómo es el sistema estamos convencidos de que algo se puede hacer de forma específica para el sector de las estaciones de servicio que tiene baja rentabilidad y un gran volumen de utilización”, dijo.

“Creemos que se puede auxiliar al sector –expuso– liquidándole más temprano que a otros comercios que sí pueden cargar el costo financiero al precio del producto. No creemos que vamos a llegar a la panacea de que nos paguen a los cinco días, pero sí lograr un punto intermedio”.

El estacionero de la ciudad de Santa Fe aseguró que durante el encuentro Faeni y el estudio jurídico que contrató en Buenos Aires logró rebatir algunos de los argumentos por los cuales Prisma decía que no se pueden bajar los plazos de pago ni la comisión. “De nuestra parte sobre la mesa pusimos hasta la demanda que estábamos por presentar al día siguiente si no teníamos una respuesta”, advirtió.

“Además expusimos que en países similares a la Argentina e incluso aquí hace un tiempo nos pagaban mucho antes. No entendemos por qué nosotros, el comercio en general, somos los que tenemos que financiar el desfasaje que hay entre el momento de la compra y el momento de la liquidación de la operación”, dijo.

“Las dos posturas estaban muy cerradas y el mediador destrabó un poco la situación proponiendo que se convoque a los bancos, que también son parte en la sociedad de Prisma. Por eso se decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el 31 de octubre. Si ahí no tenemos soluciones ya nos queda abierta la vía judicial”, aseguró.

Al ser consultado sobre cuál será concretamente la demanda hacia Prisma, Boz dijo: “Lo que denunciamos es el abuso de la posición dominante de Prisma para con los estacioneros y pedimos que se reduzca el plazo de pago y la tasa conforme a lo que esa tarjeta tiene en países similares a la Argentina como Uruguay, Chile, Colombia”.

Según Boz, en esos países la misma tarjeta está liquidando las operaciones entre los dos y los cinco días y están cobrando entre un 0,5 y un 1%. Mientras que en la Argentina están cobrando entre el 1,3 y el 1,5% y abonan las operaciones a los 18 días hábiles que se transforman en 28 días corridos.

“La frutilla del postre –relató Boz– es que cuando los estacioneros entramos a las páginas de Visa y de Master para ver qué nos depositarían al día siguiente, lo primero que se ve es una publicidad de ellos, en letra de molde, que dice que si no queremos esperar 18 días hábiles para recibir la liquidación, la pueden hacer en 48 horas. Abajo, en letra chica te dice que la tasa es del 80%”.

“Eso quiere decir que tener el dinero en su poder cuesta y que si te están cobrando para liquidártelo antes es que están lucrando con el dinero que uno está financiando. Se llaman tarjeta de crédito, pero el crédito lo estamos dando los comerciantes y no las tarjetas”, afirmó.

Por último, el estacionero explicó: “El problema nuestro es que no podemos remarcar el producto, tal como hacen otros comercios que al precio ya le cargan el costo financiero. Al estacionero que dejó de vender le hizo ruido tomar esa decisión porque estamos en una situación económica del país muy delicada, hay gente que la usa cada vez más por necesidad, por seguridad. Dejó de tener ventas pero mantiene sano su negocio”.