Además, esos partidos postergados deberán jugarse como máximo al día siguiente a la misma hora. Buscan evitar acuerdos entre clubes para cancelar.

Ayer por la tarde en las oficinas de Puerto Madero, se celebró una nueva reunión del Comité Ejecutivo de la Superliga. En el meeting hubieron varios temas en discusión como ya contó Doble Amarilla (reestructuración de los torneos, un control más estricto de los estados económicos de los clubes, SAD, derechos formativos, entre otros). Sin embargo, uno de los puntos más álgidos estuvo relacionado con la suspensión innecesaria de partidos en la Primer División.

Ya son varios los encuentros que se tuvieron que cancelar por “fuerza mayor”. En la reunión de hoy se detectó que hubieron encuentros que, por diferentes motivos (algunos bajo argumentos de seguridad, pero muchos otros manifestando la imposibilidad de jugar por condiciones climáticas), se tuvieron que suspender pese a que luego los campos de juego se veían en condiciones de poder disputar el encuentro con normalidad. También ocurrió que las canchas estaban bien, pero los dirigentes argumentaban que no era posible acceder al estadio porque las inmediaciones estaban anegadas.

Como ya contó Doble Amarilla en su momento, se sospecha que algunas de las suspensiones que se dieron durante este campeonato tienen que ver con un acuerdo entre los clubes. Es decir, si llovió un poco y a ambos equipos les conviene suspender, presionan para postergar el encuentro y no jugarlo a pesar de que el campo de juego esté en condiciones.

Cabe aclarar que la postergación de los partidos o el intento de “sacar ventaja” es una mala costumbre que tiene el fútbol argentino de Primera División desde siempre. Pese a hoy estar nucleados dentro de la Superliga, estos son viejos vicios que los dirigentes siguen manteniendo.

Ante esta situación, en la reunión dirigencial de esta tarde, se definió que todos los partidos que sean postergados (por condiciones climáticas principalmente) deberán disputarse en las próximas 24hs de suspendido el partido. Además, se decidió que no sea más la Mesa directiva quien tome la decisión de cancelar un partido por lluvia o por cualquier otro factor, sino que lo va a hacer el mismo árbitro principal dentro de la cancha.

Esta avivada de muchos dirigentes terminará jugándole en contra al mismo público ya que hasta ahora se había acordado que los partidos se iban a suspender 2 y hasta 3hs antes del pitazo inicial para que el público no tenga que concurrir al estadio si el cotejo no iba a llegar a iniciarse. Ahora, será el mismo juez, quien minutos antes del partido tomará la decisión de suspender o no, provocando que muchos hinchas vayan al estadio y que quizas no puedan ver el espectáculo deportivo ya que la determinación se terminará tomando sobre la hora de inicio del juego.