El plantel de Newell’s recibió esta tarde la inesperada visita de un grupo de barras durante el entrenamiento con el objetivo “exigirles” a los jugadores una victoria en el partido ante Rosario Central por Copa Argentina, que todavía no tiene fecha ni sede definida.

Todo comenzó como un banderazo. Fueron alrededor de 200 hinchas los que ingresaron en el predio deportivo y tiraron algunas bombas de estruendo. Luego, un grupo se metió en el vestuario para bajarle un mensaje al equipo: en pocas palabras, “hay que ganar el clásico cueste lo que cueste”.