Hugo Moyano defendió a su hijo
El vicepresidente 1° de Independiente está acusado de integrar una asociación ilícita que defraudó al club.

 

El líder de Camioneros, Hugo Moyano, aseguró este lunes por la noche que “si atacan a mi familia, yo los voy a atacar a ellos”, en relación al pedido de arresto de su hijo, Pablo Moyano, acusado de desviar fondos del Club Atlético Independiente.

“Que no me jodan“, avisó el actual presidente del Rojo de Avellaneda, con tono amenazante, luego de que el fiscal general adjunto de Lomas de Zamora, Sebastián Scalera, elevara el pedido de detención al juez de Garantías, Luis Carzoglio, que debe decidir si acepta la medida. En caso de que su respuesta sea afirmativa, Pablo Moyano quedará preso cuando retorne el jueves al país desde Singapur, donde se encuentra participando del 44° Congreso Mundial de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte.

“Si me atacaban a mí uno está preparado, esos son como la mafia: atacan a los que más duele que son los hijos, pero no hay motivos y se van a quedar con las ganas y lo bueno sería que esto haga reflexionar a la Justicia y ver qué pasó con los 70 mil millones de pesos que quedó debiendo el padre de Macri, que defraudó”, agregó el dirigente gremial en defensa de su entorno, en diálogo con C5N.

 “Me siento amenazado permanentemente. Si están esperando que me muera, que sepan que mi vieja tiene 101 años y dicen que soy parecido”.

Esta semana, la Unidad de Información Financiera (UIF) denunció que Hugo Moyano desvió plata. Mediante una serie de transferencias, desde 2012, el líder de Camioneros habría movido fondos de dos cuentas en el Bedura Bank en Liechtenstein, que no están declaradas en los balances del club ante la AFIP y que desde su creación llegaron a tener U$S 30 millones.

El 26 de abril, además, el club transfirió U$S 2.928.039 a la cuenta Bapro Mandatos y Negocios SA del Banco Bapro Uruguay. Un día después desde esa misma cuenta se giraron al fideicomiso Arístides, en el Banco Credicoop, U$S 2.746.802.

La unidad antilavado encabezada por Mariano Federici advirtió que la plata de la venta de jugadores se depositaba en una cuenta en el exterior que luego volvía a una mesa financiera en la que estaban vinculados Pablo Moyano y un ex vicepresidente del club.

“Cuando hay una injusticia de esta naturaleza, y es tan evidente, nadie puede dudar que llega un momento en el que la gente se agota, así que no se descarta nada”, había señalado el mismo Hugo Moyano más temprano, sobre una posible convocatoria a un paro general por este motivo.