CLG estuvo en lugar y pudo dialogar con el organizador del evento y precursor de esta movida, Jorge Marcote. Además, Gustavo Dellepiane y Fabio Marusso hinchas de Newell’s y Central respectivamente, contaron sus motivos para estar ahí.

“La realidad es juntar la gente para que vaya entendiendo que aunque pensemos diferente tenemos que convivir. Yo creo que es la única manera de que entendamos que podemos estar juntos aunque pensemos diferente”, señaló Marcote.

Asombrado por esta particular reunión, Gustavo aseguró: “Esto es algo que soñaba ver en mi vida. No creí que lo iba a ver. Cuando lo conocí a Marcote, presidente de nuestra asociación por la paz no lo podía creer”. E hizo una diferencia que no todos logran hacer: “Más allá de que yo cuando juego contra Central le quiero hacer 30 y que mis compañeros de Central cuando juegan contra mí me quieren hacer 30. Afuera de la cancha, es otra historia”.

Mientras Gustavo hablaba, Fabio asentía. Y para completar a lo que éste decía, agregó: “Somos rivales, no somos enemigos. Mi hija es de Newell’s y le tengo que comprar el paraguas, la camiseta, etc. De chiquito viví con mis amigos ir a la cancha de un lado uno, del otro el otro. Estábamos gritando, pero nos divertíamos”.

Cada uno de un lado diferente de la vereda, pero con convicciones similares, charlan, se ríen y comparten. Disfrutan de las diferencias que los hacen rivales, pero que lejos están de impedirles ser amigos.

“La ira es un veneno que nos hace cometer errores continuamente de los que nos arrepentimos, así que creo que ese es el motivo del odio entre Newell’s y Central. Después el folclore es hermoso, quienes amamos el fútbol lo amamos. Lo otro es delincuencia. Y el delito debe ser perseguido”, dijo el leproso.

Y el canalla sostuvo: “El folclore es lo más lindo que puede haber en la ciudad, las cargadas después del clásico, los que faltan al trabajo ese día, los lunes de uno o del otro, pero lo más lindo es que festejemos todos juntos y que Central y Newell’s vuelvan a estar en un estadio. Eso sería el ideal nuestro y no pelearnos más”.

Gustavo se refirió al hecho de que el próximo clásico, por Copa Argentina, no se jugará en la ciudad y destacó: “A nosotros no nos gusta, obviamente. Nos encantaría vivir el clásico. Pero si lo llevan a Lanús o a Ushuaia para salvar una vida, para mí es justificable”.

Fabio, por su parte, señaló: “Todos queremos un Rosario grande, tenemos que dar el ejemplo de que se puede hacer el clásico en paz, por una sociedad en paz y que estemos todos juntos”.

“El camino que tenemos que hacer lo tenemos que hacer todos juntos. Esto es una sociedad que la componemos todos, estamos todos adentro del mismo barco”, relató Marcote. Y en cuanto al próximo clásico reflexionó: “Tenemos que entre todos pacificar esta sociedad. Es culpa de todos que el clásico no se haga acá”.