Desigualdad. Los aportes a la obra social se realizan en función de la edad, sin importar dónde se trabaje.

Ariel se recibió de médico hace diez años. Desde que se matriculó trabaja en relación de dependencia en el sector público. Aun así, tiene que seguir aportando a caja de jubilaciones y la obra social del Arte de Curar. “Hace unos años, la cuota que pagaba era casi igual a lo que facturaba a clínicas o sanatorios y empecé a atrasarme”, recuerda el profesional. La semana pasada, con sorpresa, recibió una inhibición personal y una amenaza de embargo de su vivienda en el marco de un juicio iniciado el año pasado por una deuda que ya supera los 200 mil pesos.

Su caso no es el único que recibieron en los colegios profesionales de otras especialidades de la salud. Además de los médicos, al Arte de Curar aportan odontólogos, bioquímicos, farmacéuticos, kinesiólogos, terapistas ocupacionales, técnicos radiólogos, técnicos ópticos, psicólogos, psicopedagogos, obstetras, veterinarios, fonoaudiólogos y nutricionistas.

El viernes pasado, referentes de estos profesionales entregaron a las autoridades de la caja previsional un petitorio con 2.500 firmas para que cesen las intimaciones por deudas con la obra social que tienen a cientos de profesionales en medio de juicios por apremios.

La secretaria general del Gremio Odontológico Argentino (GOA), Norma Cáceres, advirtió que “permanentemente” están recibiendo consultas de profesionales por las notificaciones que reciben de la caja previsional. “Tanto o igual que otros profesionales de la salud”, destacó.

Los aportes al Arte de Curar se realizan en función de la edad. Por eso, explicó, “aporta tanto un profesional que trabaja en un pueblo atendiendo a pacientes sin capacidad de pago, como otro que se desempeña en un sanatorio por el que pasan cientos de personas. Por eso, muchos profesionales no pueden pagar cuotas tan altas y resulta fácil endeudarse, pero muy complicado desendeudarse”.

En medio de la crisis que atraviesa el sector de la salud, “los profesionales se ven desesperados refinanciando deudas con convenios que se caen en el tiempo porque no se pueden sostener ya que se comprometen a pagar 10 o 12 mil pesos por mes y rápidamente vuelven a ser morosos”, relató.

Reclamos con historia

Las críticas al funcionamiento de la caja del Arte de Curar no son nuevas. Sin embargo, se avivaron el año pasado cuando desde el organismo se inició “una oleada” de juicios para reclamar las deudas de sus afiliados.

La Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra) también recibió consultas por los reclamos. “Primero llegaron intimaciones extrajudiciales. Muchos refinanciaron sus deudas, pero otros realmente no pudieron afrontarlas, por lo que terminaron generando más deuda. Como los juicios de apremios fiscales son sumarísimos, una vez que se inician los embargos son automáticos”, explicó el abogado de la entidad, Gustavo Montemartini.

Una caja unificada

Para ejercer su profesión, los médicos, odontólogos, psicólogos, kinesiólogos y otros profesionales de la salud deben obtener una matrícula en el Colegio de Médicos e inscribirse en la Caja de los Profesionales del Arte de Curar. A diferencia de otras profesiones, como contadores o abogados, la caja de los médicos es lo que se llama “una caja unificada”, es decir se aporta tanto para la jubilación como para la obra social.

Pero además, los aportes no están relacionados con los ingresos de estos profesionales, sino que las distintas categorías se establecen por edad. Por eso, en la práctica, aportan lo mismo un médico que hace guardias en un sanatorio con un jefe de servicios del mismo lugar.

“Es un sistema sumamente injusto, que pone en riesgo el futuro de muchos profesionales de la salud”, cuestiona Ariel y destaca que, al trabajar en el sector público, ni el ni su familia recurrieron alguna vez a la obra social.

Actualmente, entre las categorías más bajas (C, por ejemplo, para profesionales con menos de 13 años de antigüedad y menos de 35 años) las cuotas mensuales alcanzan los 2.800 pesos, sólo de jubilación. “Con la obra social se suma casi la mitad de lo que se cobra por un mes de guardia. Por eso, unos meses de atraso suman varios sueldos y en varios años, una fortuna”, cuestiona el médico.

A mediados de 2015 se modificó la ley que rige el funcionamiento de la caja profesional. La propuesta preveía la modificación de las escalas de aportes. Sin embargo, sobre este punto aún no se produjo ningún avance.