Lo resolvieron luego de una asamblea realizada este viernes por la mañana. Allí se quedarán hasta el lunes 8 de octubre, ante la implementación de un plan de retiros voluntarios y la posibilidad de despidos.

 

“Ni retiros, ni despidos” es el lema con el que trabajadores aceiteros se apostaron esta mañana en los portones de la empresa Bunge de Puerto San Martín. Lo resolvieron luego de una asamblea realizada este viernes y allí se quedarán hasta el lunes 8 de octubre.

Ante la implementación de un plan de retiros voluntarios que desde el sindicato denuncian como “despidos encubiertos” y la posibilidad de cesantías en la planta de operarios, el Soea entró en estado de alerta.

Tras la asamblea, de inmediato marcharon hasta el frente de la firma cerealera, donde paralizaron la entrada y salida de vehículos hasta pasado el mediodía. Además, instalarán una carpa para permanecer por el plazo de una semana.

El lunes 8 de octubre es la fecha designada para la realización de una audiencia en la Secretaría de Trabajo de la Nación en Buenos Aires (ya no existe más la figura de Ministerio, tras la reestructuración que implementó el gobierno).

Desde la comisión directiva del Soea advirtieron a las empresas que ante cualquier despido se disparará un paro automático y progresivo, con el apoyo de la CGT Regional San Lorenzo, hasta llegar, de ser necesario, a todas las plantas.