Se trata de una de las esquinas más conocidas y transitadas de la ciudad. La histórica casona en la intersección de Boulevard Gálvez y San Luis fue la casa de la familia Lupotti-Franchino, dueños de los también históricos Molinos Franchino ubicados frente a esta esquina.

Entre otras cosas, en los años 70 funcionó la Escuela Superior de Sanidad “Ramón Carrillo”, y quienes pasaron por sus aulas destacan la belleza de los detalles y el olor los jazmines en los jardines exteriores.

Desde hace muchos años, gran cantidad de emprendimientos gastronómicos se suceden en esa esquina aprovechando, no sólo la ubicación neurálgica en Santa Fe, sino también la calidad de la construcción. Es una obra neoclásica del siglo pasado; con estilo ecléctico toma elementos clásicos de diferentes épocas: columnas griegas y la balaustrada de arriba en el coronamiento, hacen de ella un lugar singular y reconocido por todos.

Actualmente, en la casona funciona un reconocido bar que le realizó remodelaciones adentro y amplió la capacidad poniendo carpas exteriores y gacebos que se remueven de acuerdo al momento del año.

Cualquier santafesino pasó por ahí incontable cantidad de veces y vio estas carpas, aunque hoy, una oyente de LT10 observó algo que llamó su atención: en el lugar estaban construyendo un techo fijo que no guarda relación con la estructura de la casona, que está incluida dentro de las 100 obras que forman parte del patrimonio histórico santafesino.

Nuestra emisora se comunicó con la Municipalidad, que informó que ya se enviaron inspectores al bar y en estos momentos estarían frenando la construcción del techo para preservar el patrimonio original, ya que tampoco se pidió el permiso pertinente a la Comisión de Patrimonio Cultural de la ciudad, como lo indica la ordenanza n°10.115, sancionada en 1996 y modificada por última vez en 2002.