Unas 20.000 personas se reunieron en el cruce de las peatonales para repudiar el modelo económico y rechazar el presupuesto 2019.
Amplio repudio al plan económico y al acuerdo con el FMI. Piden a diputados santafesinos que no voten el presupuesto 2019. La adhesión en la ciudad fue casi total y con “protesta activa”. Abrieron supermercados y shopping, pero con poco movimiento.

 

El paro general convocado por la CGT, al que se plegaron las dos CTA y el gremio Camioneros de Hugo Moyano, tuvo ayer un alto acatamiento en todo el país, con la paralización de casi todas las actividades económicas y de servicios. En Rosario la medida evidenció su contundencia con calles y negocios semivacíos, además de una protesta activa con actos, movilizaciones y piquetes en las principales accesos de la ciudad.

Además del transporte público, el paro tuvo total adhesión en fábricas, dependencias públicas, bancos, escuelas y universidades, transporte de mercaderías, recolección de basura y provisión de combustibles. Sólo abrieron sus puertas supermercados y shopping, aunque el movimiento de gente en estos locales fue escaso.

Advertencia

“Si no hay plan B tampoco va a haber tregua con el movimiento sindical argentino”, advirtieron desde la CGT en una conferencia prensa donde evaluaron los alcances del paro, al que definieron como “contundente”.

Un rato antes, en un escenario antagónico al de la CGT, el camionero Hugo Moyano consideró que “el pueblo está diciendo basta”, al evaluar el impacto del paro general en una conferencia de prensa en la sede de Camioneros, acompañado por gremialistas que integran el Frente Sindical.

Para el Frente Sindical, integrado por Camioneros, la Corriente Federal de la CGT, Smata y las dos CTA, el paro general fue “total” y pidieron al gobierno que “escuche al pueblo”, al mismo tiempo que advirtieron que “si no hay respuestas habrá una intensificación del plan de lucha”.