El mandatario argentino asistió a la cena acompañado por su esposa, Juliana Awada, y se sentó junto a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde
El Presidente bailó y se entusiasmó en la cena con la titular del FMI. Bromeó sobre el “enamoramiento” que atraviesa con Lagarde al recibir un premio en Nueva York.

 

Compartieron mesa y… si esta fuera una crónica del corazón, la historia daría para una tapa de revista y horas de debate sobre esta nueva pareja. Pero se trata de política y economía. En concreto, de la relación del Gobierno con el FMI y la del presidente Mauricio Macri con la directora del organismo, Christine Lagarde. ¿Enamorados?

Macri se permitió bromear con ese amor de primavera -o del otoño neoyorquino- el martes a la noche, al recibir un premio del think tank estadounidense Atlantic Council como “Ciudadano Global 2018” por “su labor al servicio de la cooperación internacional”.

“No sé cómo describirlo, porque estamos hablando de estos enamoramientos”, empezó el Presidente. “Hemos empezado una gran relación. También con Christine debo confesar que hemos iniciado una gran relación ya desde hace unos meses y espero que funcione muy bien y que lleve a que todo el país termine enamorado de Christine”, remató Macri y arrancó risas del auditorio.

El “enamoramiento”, en rigor, lo confesó Adrienne Arsht, la empresaria y filántropa que entregó la distinción a Macri. “Esta noche honramos su profundo compromiso de implementar las reformas necesarias para poner a Argentina en un camino más próspero y sustentable”, lo introdujo.

Macri agradeció la elogiosa presentación, bromeó con el premio y entregó otra broma: “Olvidó mencionar que soy un gran bailarín. Por favor, no lo olvide la próxima vez“. El Presidente sacó a bailar a Arsht.

La relación de Macri con Lagarde es muy buena, aunque la directoria del Fondo hizo llegar su molestia cuando el mandatario anunció que había una suerte de principio de acuerdo con el FMI para adelantar el cronograma de pagos y renegociar el acuerdo cuando, en concreto, las gestiones acababan de iniciarse.

Más allá de eso, el FMI reiteró una y otra vez el apoyo de su directorio al país y Lagarde se tomó el caso argentino como algo personal, con el objetivo de dar vuelta la hoja de una relación que dejó en el país más sinsabores que otra cosa.

Esto se notó en las últimas encuestas de opinión. Según un relevamiento de Poliarquía y Woodrow Wilson Center del mes pasado, el FMI es el organismo internacional con peor reputación entre los ciudadanos argentinos y le 56 por ciento de los consultados tiene una imagen negativa del Fondo.

La renegociación entre la Argentina y el Fondo se anunciaría en estos días. Según fuentes oficiales, el FMI adelantará los desembolsos previstos hasta mediados de 2021 para garantizar los vencimientos de deuda de 2019 y ampliará el crédito stand by, de u$s50.000 millones, en una cifra de entre 3000 y 5000 millones de dólares.