Llamado de atención del arzobispo de Rosario por la “ola de violencia”

Monseñor Eduardo Martin,
Monseñor Eduardo Martin, arzobispo de Rosario

Tras la balacera contra la iglesia María Reina de barrio Larrea, monseñor Martín pidió que “el Estado esté presente”. Aseguró que los vecinos viven “una situación de mucho temor” después del “ataque salvaje”.

El arzobispo de Rosario mantuvo un encuentro con el cura amenazado por vendedores de estupefacientes en la zona de México al 1100 bis, en barrio Larrea. Pidió a las autoridades “que tomen cartas en el asunto para aplacar la ola de violencia” y que “el Estado esté presente”.

En diálogo con el periodista Pedro Levy (De 12 a 14, El Tres), monseñor Eduardo Eliseo Martín expresó su “solidaridad con el padre Juan Pablo (Nuñez), el barrio y la comunidad parroquial”. “Están pasando por una situación de mucho temor frente a este ataque salvaje”, agregó.

“Nosotros no tenemos los medios para solucionar (la violencia), no es nuestra competencia. Que las autoridades tomen cartas en el asunto para aplacar la ola de violencia”, enfatizó el monseñor.

Para Martín, “el Estado tiene que estar presente” y “la seguridad es un aspecto fundamental”. “No podemos tomar justicia por nuestra cuenta. Tienen que luchar en distintos frentes. Hay aspectos financieros del narcotráfico; ¿cómo puede correr tanta plata negra sin problemas? Debe haber puntos financieros para atacar. ¿Por qué tantas armas para atacar? Debe haber toda una acción concreta en los barrios”, concluyó.

El comunicado completo del arzobispado de Rosario tras la balacera contra la parroquia María Reina y la escuela Pablo VI:

“Ante la balacera de la que en estos días fue objeto la sede de la Parroquia María Reina y la Escuela Pablo VI, dependiente de la misma, hecho que se presenta vinculado al narcotráfico, el Arzobispado de Rosario quiere hacer llegar su cristiana solidaridad al Cura Párroco, P. Juan José Núñez, a la comunidad parroquial, a la comunidad educativa y a todos los vecinos de barrio Larrea.

Ante todo, solicitamos a los fieles que eleven oraciones a Dios para que a quienes hayan sido los autores de este hecho les alcance la gracia de dejarse encontrar por Jesucristo, Camino, Verdad y Vida.

Si bien se están dando pasos en orden a ofrecer a los adolescentes y jóvenes de nuestros barrios oportunidades reales para crecer y para descubrir el sentido de la vida, como así también en la búsqueda de políticas públicas de prevención y de un sistema de salud adecuado, este Arzobispado exhorta a las autoridades a trabajar no sólo sobre los eslabones más débiles del narcomenudeo, sino además sobre el circuito financiero que sustenta el narcotráfico y la distribución masiva de armas, que tantas muertes causa en nuestra ciudad.

Próximos a iniciar la novena que nos prepara a la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de nuestra ciudad y Arquidiócesis, encomendamos a su corazón esta situación que afecta a nuestro jóvenes y deteriora el tejido social”.