Si bien se registraron incidentes leves durante la madrugada, la jornada se desarrolló con normalidad. La zona de quintas tuvo mucho movimiento pero dentro de las viviendas y no en los canteros. La ciclovía de Estanislao del Campo se convirtió en el lugar elegido este año. Intensa labor del Municipio para limpiar la suciedad generada por los jóvenes.

 

La madrugada del Día de la Primavera que empezó ayer tuvo de todo. Música, algarabía, cantos, alcohol y cierto descontrol, dominaron la escena hasta pasadas las cuatro de la mañana.

En todos los distintos espacios donde hubo festejos hubo controles de Gendarmería, Policía de la provincia, Guardia Urbana Rafaelina y Protección Vial y Comunitaria.

La zona con menor movimiento de jóvenes, a diferencia de otros años, fue la del otro lado de la Ruta Nacional 34, donde confluyen los barrios Villa Los Álamos y Villa Aero Club. Sucede que en los canteros se llevó el más fuerte de los controles, como así también en las quintas privadas.

UTN y estudiantinas

La Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en barrio Villa Rosas, llevó a cabo su tradicional fogón que dio la bienvenida al Día de la Primavera que se extendió a otras casas de altos estudios. Allí, chicos y chicas celebraron hasta entrada la madrugada la llegada de la mejor estación del año.

En las distintas escuelas secundarias se realizaron las estudiantinas con juegos y bailes de ocasión y con comidas para todos los estudiantes. La música marcó el ritmo de los adolescentes.

Los chicos de la primaria tampoco se quedaron al margen de esta celebración anual que ayuda al encuentro de compañeros y amigos en la última etapa del año. La cálida jornada también ayudó a disfrutar del aire libre.

Peleas y disturbios

Las altas temperaturas de la madrugada del 21 de setiembre hicieron que las distintas bebidas tuvieran protagonismo en los variados espacios verdes de la ciudad. La gran mayoría disfrutó de la jornada y algunos, lejos de ser estudiantes, se encargaron de generar disturbios. De hecho, un joven tuvo un puntazo en un hombro.

Además, se registraron algunos disturbios entre esos grupos, donde volaron botellas y se desataron algunas escaramuzas, que fueron bien disueltas por estricto operativo en todos los espacios de la ciudad.

En líneas generales fue un día sin inconvenientes más allá que en la zona de la plaza del barrio Pablo Pizzurno y la ciclovía hubo algunos que se dedicaron a destrozar y pelear, que fueron alejados por las fuerzas.

Limpieza y orden

Desde la madrugada, el Gobierno Municipal dispuso la puesta en calle de sus equipos de limpieza para que actúen en sectores puntuales donde los estudiantes se reúnen todos los años.

A través de la Secretaría de Servicios y Espacios Públicos, se intervino en la ciclovía de calle Estanislao Del Campo, barrios Paseo del Este, Brigadier López, Villa Los Álamos, Villa Aero Club, Parque Balneario Municipal, Parque Municipal Villa Podio y otros espacios en donde habitualmente suelen concurrir los estudiantes para festejar su día.

Para la labor el Estado local dispuso dos equipos especiales compuestos por camiones recolectores y de compactación y barre aspiradores, 10 empleados y supervisores que controlan la tarea de manera permanente y en el lugar del accionar.

La primavera

“La primavera la sangre altera”, cantaba el grupo The Sacados. Este pegadizo tema musical, que hizo furor a fines de los noventa, relataba cómo se transformaban las actitudes de los más jóvenes en tiempos de la mejor estación de año.

Pero no todo fue color de rosas, porque más de doscientas personas fueron afectadas al control de los jóvenes. La experiencia de cada año hace que se deban extremar las medidas de seguridad y así se hizo para prevenir. Más allá de algunos hechos los operativos fueron positivos.

Como decía The Sacados, aquel grupo que duró una primavera, esta estación del año “la sangre altera” y los chicos no estuvieron ajenos a ello. Eso sí, los festejos duran todo el fin de semana.