Tras las agresiones que sufrieron este jueves cuatro médicos y una enfermera en el hospital José María Cullen, la atención en la Guardia del nosocomio se normalizó aunque la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) reclamó mayor seguridad para los profesionales de la salud.

“La idea es que los colegas se sientan seguros y tranquilos, no podemos seguir trabajando en condiciones de vulnerabilidad”, manifestó el delegado del gremio en el Cullen, Leonardo Ponce.

Ponce dijo que la mayor preocupación es la violencia de la sociedad porque es ella quien no cuida a todo el personal de la salud, tanto médicos como enfermeros, que -dijo- son víctimas más a menudo que los profesionales.

“La sociedad no cuida al que te cuida, realmente esto es muy preocupante”, añadió.