La atención volvió a la normalidad luego de las 19hs
Una difícil situación se vivió este jueves por la tarde en el Hospital Dr. José María Cullen, luego de que varios médicos sufrieran episodios de violencia. La atención de la Guardia de Emergencias estuvo restringida alrededor de dos horas, y se normalizó minutos antes de las 19:00hs.

 

En un primer momento trascendió que los profesionales que estaban atendiendo a una mujer en la Guardia fueron agredidos por la paciente, frente a lo cual decidieron dejar de tratar las urgencias y derivarlas al Hospital Iturraspe hasta poder controlar la situación. En ese contexto se generaron nuevos incidentes, protagonizados por las personas que estaban esperando ser atendidas en la Guardia en ese momento y fueron notificadas de la necesidad de trasladarse. Entonces, un hombre golpeó fuertemente a otro de los médicos.

Sin embargo, el Dr. César Pauloni, coordinador del Tercer Nivel de Salud, brindó otro relato de los hechos. Refirió que los hechos si bien fueron casi simultáneos no tuvieron relación directa entre sí y precisó que en el primer caso fue un hombre quien estaba siendo atendido cuando agredió a los médicos -a uno de ellos llegó a golpearlo-: “Ni siquiera llegaron a tomarle los datos. Los profesionales salieron e intentaron que no se vaya, para poder atenderlo, pero no hubo manera de retenerlo”, indicó.

La paciente mujer que también incurrió en una situación de violencia lo hizo minutos después, contra una profesional femenina, en uno de los pasillos área de shock room. Acto seguido fue trasladada a la Sala 7 para ser asistida, lugar donde continuó insultando a los médicos.

“Gracias a Dios podemos confirmar que los médicos están bien”, agregó Pauloni y destacó que “fueron hechos puntuales”: “Esto no ocurrió en una sala de guardia colmada y con agresión generalizada, fue algo puntual“, insistió.

Ante esa situación, estuvo totalmente suspendida la atención en todo el nosocomio por algunos minutos. Los profesionales se pusieron en contacto con AMRA, el gremio que los representa, y tras conversar con sus representantes accedieron a recibir las urgencias de gravedad, únicamente, mientras que el resto de los pacientes que llegaban a la Guardia seguían siendo derivados al Hospital Iturraspe.

Mientras tanto, se reforzó la vigilancia policial en el nosocomio: ahora habrá un efectivo policial en la sala de espera de la guardia y otro en la puerta del área de shock room, que se suman a los uniformados que habitualmente revisten en el Departamento y a la seguridad privada del Hospital Cullen. Se espera que con estas medidas, en el transcurso de la tarde pueda normalizarse la atención: “Creo que las garantías están dadas para que todo se restablezca”, concluyó Pauloni.

La normalización de la actividad se logró alrededor de las 18:45hs.