Hubo un tiempo en el que cada nuevo dispositivo tenía una característica: era más delgado y en general más liviano y se proclaman las cifras en voz alta como un logro de la tecnología.

Eso ya pasó y hoy prácticamente nadie anuncia cuantos milímetros de espesor tiene el nuevo dispositivo porque dejó de ser un valor.

Hay teléfonos hoy que son más gruesos que los de hace dos años, y nadie parece asustarse por eso, ya que dejó de ser un recurso de marketing ese detalle, sino que ahora se apuesta por cuánto se lograron reducir los bordes u otros aspectos.

EL IPHONE MÁS PESADO DE LA HISTORIA

El caso más claro es el del iPhone XS Max, que se convirtió en el más pesado de la historia de Apple, a pesar de no ser el más grande en cuanto a dimensiones.

Aunque es similar al iPhone 8 Plus, el nuevo XS Max es levemente más pequeño, pero más pesado que su antecesor.

Son 208 gramos para el iPhone XS Max, frente a los 202 gramos del 8 Plus, algo que probablemente no pueda percibirse, pero que reafirma que a nadie le importa hoy ese dato.

Como referencia, el Galaxy Note9 pesa 201 gramos, y el iPhone XS 177 gramos, algo que seguramente no genere grandes diferencias a la hora de manipularse

Al final, es bueno que se hayan dejado de pelear por la delgadez y se enfoquen en otros aspectos, ya que seguramente los usuarios están dispuestos a cargar un teléfono más pesado si la batería es mejor, aunque en ese caso, y siendo sinceros, no se ha evolucionado demasiado.