El dólar volvió a tomar impulso esta semana.

El peso argentino se vuelve a devaluar frente al dólar, en un día cargado de expectativas por la negociación con el FMI y marcado por una jornada donde la divisa norteamericana se fortaleció en todos los mercados emergentes, como Turquía y Brasil. Pasado el mediodía, la moneda norteamericana se vendía a $40 en el Banco Nación, que suele ofrecer la cotización más baja del mercado.

Ante este panorama, el Banco Central interviene en el mercado de cambios con dos subastas. La primera la efectuó a las 12 del mediodía, donde adjudicó 100 mil millones de dólares a un precio promedio de $39,12. El organismo hará la segunda intervención con u$s 400 millones a cinco minutos del cierre.

El Banco Nación empezó a operar con el dólar a $38,60 para la venta minorista este martes, 60 centavos arriba del cierre del lunes. Luego, la moneda trepó hasta los $39,60. En el promedio general del Banco Central la divisa estadounidense había cerrado en $38,98 y comenzó a operar esta mañana con una suba de 19 centavos, para ofrecerse a un promedio de $39,17 para la venta en bancos y casas de cambio. En este contexto, el Banco Central licitará hasta U$S100 millones.

La jornada estará marcada por las expectativas por el viaje del ministro de Economía Nicolás Dujovne a Washington, que negociará con el Fondo Monetario Internacional el envío más rápido de fondos a cambio de un ajuste más fuerte. Lo acompañará el titular del Banco Central, Nicolás Caputo.

El objetivo de adelantar los desembolsos en dólares es despejar dudas del mercado sobre la solidez del país para afrontar los vencimientos en 2019. Uno de los puntos clave de las reuniones que mantendrán los integrantes del equipo económico con la jefa del Fondo, Christine Lagarde, será flexibilizar el acuerdo original para permitir una mayor intervención del Banco Central en el mercado de cambios.

Otro hecho clave será que el mercado internacional, que no operó en el primer día de la semana, mostrará su reacción al paquete de medidas anunciadas para contener la corrida hacia el dólar. Por otro lado, el Gobierno volverá a recibir a los enviados de los gobernadores para acercar posiciones de cara al Presupuesto 2019.

En la previa de la negociación con el FMI, el Gobierno anunció un paquete de medidas para aumentar ingresos, achicar gastos e intentar llegar al equilibrio fiscal en 2019. El programa incluye el regreso de las retenciones a todas las exportaciones, la transferencia a provincias de subsidios al transporte intrajurisdiccional (que no atraviesan dos provincias) y un recorte adicional del gasto público; además del recorte de ministerios a menos de la mitad. Así, el Ejecutivo espera converger a un “déficit cero” en términos primarios (antes del pago de intereses de deuda) en 2019 y a un superávit de 1 por ciento del PBI en 2020.

Para paliar el ajuste, el Gobierno implementará un programa de contención social, con un bono extra a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).