Imagen ilustrativa

La explosión de locales gastronómicos y de recreación nocturna en barrio Candioti (Sur y Norte), en sus calles cercanas a Bv. Gálvez, a llegado para quedarse y modificó el paisaje y la fisonomía de esa sector tradicional de la ciudad. Pero ese anverso —que genera más consumo, puestos de trabajo e inyecta dinero a la economía local— tiene su reverso: El uso indebido de la vía pública, sobre todo por parte de bares, pubs de tragos y restaurantes (restós).

Calle Balcarce es acaso uno de los epicentros: algunos de estos comercios que ofrecen “a la carta” una nocturnidad compartida entre amigos o en pareja utilizan, por vía de excepción, esos espacios de la vía pública, esto es las veredas y aún las calles. Mesas, sillas, y hasta veces ponen algún asador “gourmet” que ofrece dos cosas: la gracia para algún paladar, por un lado, y un humo insufrible para los frentistas que viven cerca. Otra vez, anverso y reverso.

El Concejo sancionó por unanimidad una resolución donde se dispone, literalmente, que el Ejecutivo se abstenga de autorizar el uso de la vía pública “para fines extraños al tránsito vehicular”. Delimita puntualmente Balcarce, desde Vélez Sarsfield hasta Av. Rivadavia. Y agrega que la medida durará “mientras se encuentre en ejecución la obra de remodelación de la Plaza Pueyrredón”.

La abstención (para el Municipio) de autorizar el uso de la vía pública para fines ajenos al tránsito vehicular alcanza a los puntos enumerados en el artículo 78º de la Ordenanza Nº 10.017 (Reglamento General de Tránsito de la ciudad) y modificatorias, como así también “todo otro supuesto que implique la colocación de obstáculos” —el texto hace la salvedad de aquellos para la realización de obras y reparaciones—. Tampoco podrá autorizarse la peatonalización total o parcial de esa calle.

“Traumatizada”

Hace tiempo que planteamos esta problemática en Candioti Sur y Norte. Algunos emprendimientos gastronómicos respetan las normas de convivencia ciudadana, pero otros no. La vida de los vecinos (de ese sector) se ve hoy traumatizada por esta situación; por las inconductas que se ven en estos comercios, y que alteraron la convivencia en el barrio”, declaró en el recinto Ignacio Martínez Kerz (PJ – Santa Fe es una Sola), que impulsó la resolución (Expte. 0062-01529573-6).

En concreto, lo que solicitó el edil fue evitar los cortes de tránsito vehicular. “La calle Balcarce fue cortada en varias oportunidades, de manera intempestiva o autorizada por el Municipio… Esto generó la imposibilidad de los vecinos de ingresar a sus viviendas. También se instalan parrilleros en la puerta (o sobre la calzada) frente a determinados empredimientos nocturnos, llenando de humo las viviendas privadas”, dijo.

Otro punto de conflicto que marcó el concejal fue la venta de alcohol en la calle. “El Municipio no hace nada para controlar esta situación; sí les ‘mete’ multas a los vecinos por estacionar mal el auto, pero permite que muchos de estos locales vendan el alcohol y los clientes se instalen en las veredas y en las plazas; luego, vuelven a recargar envases con alcohol, y todo esto ha generado disturbios”, denunció. Agregó que se utilizan las fachadas como sanitarios públicos.

Aseguró que ya se pidieron reuniones por estas situaciones irregulares con el secretario de Control municipal, Ramiro Dall’ Aglio, pero “nada cambió en barrio Candioti desde hace tiempo”. Martínez Kerz consideró que es una problemática “muy seria” en este barrio: puntualizó episodios de inseguridad, disturbios, falta de control, casos de violencia entre cuidacoches y también, ahora, la situación de los locales gastronómicos.

No obstante, el concejal aclaró: “Muchos de estos locales respetan las normas, y han transformado para bien la fisonomía urbana de Candioti. Bienvenidos sean, porque generan trabajo y movilizan el consumo. Pero hay otros que las no cumplen. Por eso es necesario recurrir a esta acción legislativa para poder ordenar la situación. Esperamos que esto sea un llamado de atención para el Municipio y controle de verdad lo que está ocurriendo en ese barrio”, insistió.

>> El articulado

El artículo 78 de la aludida ordenanza integra el Capítulo IV (Reglas para Casos Especiales), y dice que el uso especial de la vía pública para fines extraños al tránsito (cita casos de “manifestaciones, mitines, exhibiciones, competencias de velocidad pedestres, ciclísticas, motociclísticas, ecuestres, automovilísticas”) será autorizado sólo cuando el tránsito normal pueda mantenerse con similar fluidez por vías alternativas de reemplazo.

Además, se autorizará cuando los organizadores acrediten que se adoptarán en el lugar las necesarias medidas de seguridad para personas. Agrega el artículo al final: “Se responsabilizan los organizadores por sí o contratando un seguro por los eventuales daños a terceros o a la estructura vial que pudieran surgir de la realización de un acto que implique riesgos”.