El receso se termina para el Turismo Carretera , la última de las categorías del automovilismo nacional en relanzar el calendario, tras el Mundial de fútbol de Rusia. Y, fiel a su estilo, se pone en marcha con una fecha particular: atractiva desde lo deportivo, pero también para la economía de los pilotos y los equipos, cada vez más asfixiada por los costos. Desde el viernes, el autódromo de Rafaela, un circuito emblemático, en el que la velocidad es la protagonista, será el escenario de la 8va fecha del calendario. La Carrera del Millón, la última por esa cifra, ya que el presidente Hugo Mazzacane manifestó que para el próximo año intentará duplicar el premio, reabrirá el espectáculo y servirá de prólogo de los Mil Kilómetros de Buenos Aires, el desafío que la ACTC repetirá, luego de la experiencia de 2017, cuando la carrera de larga duración fue el broche de los festejos de los 80 años del TC.

Cuarenta y nueve días pasaron desde la carrera en Termas de Río Hondo, el Desafío de las Estrellas que heredó Emanuel Moriatis (Ford), después de la exclusión del Pato Silva (Ford), por un toque a Nicolás Pezzuchi (Dodge), en las vueltas iniciales. La carrera tuvo la particularidad de que el ganador no lideró ninguno de los 38 giros. Los movimientos en la clasificación no modificaron quién marca el pulso en el campeonato, aunque la visita al trazado santiagueño le dibujó una mueca de preocupación a Jonatan Castellano (Dodge). El piloto de Lobería terminó 20º y el retraso hizo que el colchón de puntos que arrastraba sobre el escolta Facundo Ardusso (Torino) enflaqueciera a 13 unidades (229 a 216). Mirar en retrospectiva sirve para corregir, aunque el Pinchito, vencedor este año en Neuquén y en Concepción del Uruguay, se enfoca en Rafaela. “Muchos nos acordamos que antes Dodge era favorito. Este reglamento es el más equilibrado desde el inicio de la era de motores multiválvulas, si comparo la potencia de Dodge con el resto de las marcas. En la Chicana 1 ahora será clave acelerar”, señala quien ganó en 2010 en el Templo de la Velocidad.

En el desafío de equilibrar a las cuatro marcas, el Turismo Carretera impondrá tres reglamentos técnicos en siete fechas
Con la victoria de Torino en 2017, Emiliano Spataro relegó a Ardusso -una maniobra controvertida que provocó un chisporroteo dentro de la estructura del Renault Torino Team, ya que esos puntos que quedaron en el camino pudieron significar la coronación del parejense-, las cuatro marcas lograron un triunfo dentro de los últimos cinco años en Rafaela. Antes de Spataro, las celebraciones fueron para los pilotos de Ford: Mariano Werner, en 2016, y el Gurí Martínez, en 2015. Christian Ledesma condujo a Chevrolet a lo más alto del podio en 2014 y José María Pechito López fue el último ganador con Dodge, en 2013. “Me trajo algunos problemas, pero también me trajo el palo [por el millón de pesos] de premio”, dice Spataro, sobre aquella definición controvertida. “Rafaela es especial, es la prueba en donde la puesta a punto del auto es totalmente diferente a la de cualquiera de las restantes fechas: se trabaja muchísimo en la aerodinámica”, refuerza el último vencedor. El campeón vigente, Agustín Canapino (Chevrolet), resume los motivos del valor de triunfar en el trazado rafaelino: “La adrenalina que provoca la velocidad, el premio económico y la importancia de los puntos, porque después de Rafaela quedarán dos carreras [Buenos Aires y Paraná] para clasificarse a la Copa de Oro”, arremete el arrecifeño.

Con la visita a Rafaela el TC desandará la tercera de las cuatro carreras especiales del calendario, solo restará la del autódromo Oscar y Juan Gálvez, el 19 de agosto. La ACTC, para 2018, creó una nueva vía para ser parte de la Copa de Oro: el piloto que sume más puntos en las “especiales” ingresará de manera directa al mini torneo que consagra al campeón. Canapino, 9º en el campeonato, lidera esa tabla de carreras especiales. ¿Qué pilotos de quilates están hoy fuera de la Copa de Oro? Los campeones Matías Rossi (Ford), Juan Manuel Silva (Ford), Norberto Fontana (Chevrolet), Moriatis, pero también Spataro, Gabriel Ponce de León? “Es una picardía tener que frenar en la primera de las chicanas”, resalta Fontana, que con Dodge se impuso en 2009, y que aprovechó el receso y reorganizó el presupuesto para encarar la segunda mitad de la temporada.

Aunque las estadísticas reflejan que Chevrolet es la marca con mayor cantidad de victorias en el Templo de la Velocidad, con 14 festejos -el primero fue de Carlos Marincovich, hace 50 años-, Ledesma, el último usuario en celebrar en Rafaela, imagina que a pesar de las idas y venidas reglamentarias, Ford y Dodge son los firmes candidatos para vencer el fin de semana: “Los Ford van a estar más competitivos que el año pasado [el uruguayo Lambiris terminó 5to] y los Dodge siguen estando fuertes. Nosotros desarmamos el auto, lo dejamos más prolijo y pegamos un salto con el motor. Iremos con una puesta a punto distinta”, remata el marplatense, que abrió el año con una victoria en Viedma.

La Carrera del Millón en el Templo de la Velocidad y con los Mil Kilómetros de Buenos Aires a la vista es una fórmula atractiva de la que el TC espera sacar los mejores réditos.