Parece que los dichos de Elisa Carrió sobre “dar propinas” para ayudar a superar la crisis que se vive en la Argentina, van sumando adeptos en el mundo de la farándula, con Eugenia Suárez a la cabeza.

Es que la China, que el fin de semana le festejó el cumpleaños a Rufina, su hija mayor, en un salón de Palermo, tuvo un gesto de extrema generosidad con una vendedor ambulante.

Tras el festejo, la actriz se detuvo en un semáforo para comprar pañuelos descartables y pagó con $200 los dos paquetes que salían $15. ¿Espero el vuelto? Claro que no, la China le dejó la diferencia como una suculenta propina.