El presidente de los EEUU y su par ruso, Vladimir Putin, en Helsinki, Finlandia, el 16 de julio de 2018

Putin y Trump se reunieron el lunes en Helsinki en un intento por recomponer relaciones luego del escándalo de los hackeos rusos. Ambos elogiaron su primera cumbre como una reunión “útil” que ha “cambiado” las relaciones entre sus dos países.

“La Guerra Fría terminó hace mucho tiempo. La época del antagonismo ideológico entre dos países ya es cosa del pasado. La situación en el mundo ha cambiado radicalmente”, declaró Putin, de quien Trump aseguró haber recibido un “fuerte” rechazo a las alegaciones de que influyó en la victoria electoral del estadounidense.

Trump dijo incluso que no ve “ningún motivo” por el que Rusia podría haber interferido en las elecciones estadounidenses de 2016, contradiciendo así la conclusión de las agencias de inteligencia de su país.

El asunto de la eventual manipulación de origen ruso del resultado de los comicios estadounidenses dominó gran parte de la exposición de resultados de la cumbre de ambos dirigentes ante la prensa.

“Me han dicho (las agencias de inteligencia) que creen que fue Rusia. Yo no veo ninguna razón por la que podría serlo (…) y el presidente Putin fue extremadamente fuerte y poderoso en su negativa de eso hoy”, zanjó el republicano.

Ambos líderes comparecieron ante los medios de comunicación en la capital finlandesa tras una cumbre que incluyó una reunión de ambos a solas solo ayudados por intérpretes, más un almuerzo de trabajo al que asistieron miembros de sus respectivas delegaciones.

Sobre la situación en Siria, el estadounidense reconoció que es “compleja” y que “la cooperación entre ambos países tiene el potencial de salvar cientos de miles de vidas”, antes de agregar que un resultado de ellos es que “casi hemos erradicado al Estado Islámico en este área”.