La FIFA, que para Rusia 2018 aumentó un 12 por ciento los premios respecto a Brasil 2014, entrega un cheque con 38 millones de dólares al campeón de la final. Diez millones menos se lleva el subcampeón. En el caso de que sea Francia la campeona, los jugadores negociaron que obtendrían el 30 por ciento de ese premio. Mbappé ya ha anunciado que lo donará a una ONG.

Leer más: Rusia 2018: Francia es el nuevo campeón del mundo

El trofeo que se entrega al campeón no se lo queda el ganador. El auténtico trofeo de 36,8 cm de altura, hecho con 3 kg de oro sólido de 18 quilates, sólo lo tienen los campeones durante la ceremonia de premiación. Una vez que entran al vestuario, se lo tienen que entregar a la FIFA, que da a la Federación correspondiente una réplica (bañada en oro) que recibe el nombre de “Trofeo de los Campeones”. Esta réplica, en cualquier caso, sigue siendo propiedad de la FIFA.