Ramón Angel Bustos, tenía 56 años y era electricista de profesión.

Llevaba una vida absolutamente normal y apacible en barrio San Lorenzo donde sus vecinos todavía hoy no se explican su inesperado final.

Poco antes del mediodía de este miércoles, el nombrado fue encontrado sin vida dentro de la modesta vivienda que ocupaba en calle Entre Ríos al 3800.

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Fueron unos familiares suyos quienes tuvieron el primer indicio de que algo anormal estaba ocurriendo cuando llegaron hasta su casa y nadie respondía a los llamados. La última vez que lo habían visto había sido el sábado.

Ante tal situación, decidieron acudir a la subcomisaría 10ª. Un rato después los uniformados forzaban la puerta y les permitían el ingreso a la vivienda. Comienza el misterio.

El dueño de casa estaba muerto. Yacía tendido sobre su cama, desnudo, y con las manos atadas al respaldar. Un pedazo de sábana envolvía su cuello.

Su cuerpo no presentaba lesiones visibles. No tenía signos de golpes, ni heridas de arma de fuego ni de arma blanca.

Como es de rigor, la novedad fue comunicada al fiscal en turno, doctor Jorge Nessier, quien convocó de inmediato al personal de Homicidios de la PDI y ordenó autopsia.

Muerte dudosa

Hasta el momento, la causa del deceso del señor Bustos es incierta. Y así lo refleja la carátula de su expediente que reza “muerte dudosa”.

Además de la autopsia, un papel fundamental tendrán los exámenes anátomo-patológicos también pedidos por el fiscal. Estos últimos estudios buscan precisar si el infortunado consumió algún tipo de medicación o sustancia, entre otras cosas.

Mientras, los investigadores avanzan en la reconstrucción de los últimas horas de Bustos tomando declaraciones a distintas personas de su círculo íntimo, como así también colectando rastros en la escena del suceso.

Noche fatal

Todo parece indicar que el fallecimiento de Bustos habría acontecido durante el fin de semana, entre la noche del sábado o el domingo.

Se especula que, en ese lapso, alguien ingresó a la vivienda del infortunado con su consentimiento. Esto es así porque no se detectó violencia alguna en puertas o ventanas.

Entre las pertenencias de la víctima se detectó como único faltante su teléfono celular. No obstante, pese a este dato de real importancia, la hipótesis del robo sería una de las que menos fuerza tiene entre los encargados de la pesquisa.

¿Qué pasó entonces?

De acuerdo con lo observado en la escena no son pocos los que especulan que la muerte de Bustos pudo darse en el marco de alguna práctica sexual. Y en ese contexto el fallecimiento pudo haber sido un final no deseado.

No obstante otras hipótesis permanecen abiertas (supuesto homicidio) y nada se da por cerrado.