La intendente de Rosario, Mónica Fein, recibió este martes a la flamante cónsul de Bolivia, Ester Torrico Peña, y retomó las acciones vinculadas a la relocalización de la Zona Franca de Bolivia.

La idea es que se pueda encontrar otra zona de la costa para potenciar la hidrovía con actividades económicas y productivas.

Fein encabezó diversas gestiones con diplomáticos del país vecino para relocalizar la Zona Franca de Bolivia en Rosario. Ya mantuvo reuniones con el embajador de Bolivia en Argentina, Javier Veliz, y su par argentino en Bolivia, Normando Alvarez García, para avanzar en la recuperación de los terrenos de la costa central.

La intención del municipio es que los terrenos que sean liberados por la relocalización de la Zona Franca sean utilizados como espacio público, en relación a la ampliación del Parque Nacional a la Bandera, que ya se encuentra en marcha con la obra del entorno de la Ribera Central, y que en el mismo pueda dejarse testimonio de la presencia de Bolivia en Rosario.

En enero de 2009 el por entonces intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, se entrevistó con la embajadora de Bolivia en la Argentina, Leonor Arauco Lemaitre, y el secretario de la sede diplomática, Rafael González Alemán, para avanzar en el posible traslado de la zona franca al puerto de Zárate.

En abril de ese año una delegación integrada por numerosos profesionales y funcionarios del Ministerio de Defensa de la Nación y de la administración de servicios portuarios de Bolivia (ASPB) se reunieron con los directores del Enapro para analizar los aspectos técnicos del traslado de la zona franca hacia el puerto de Zárate o el de Ibicuy, en Entre Ríos. Sin embargo, el tema no avanzó.

La Zona Franca boliviana en el Puerto de Rosario es un área de más de 54 mil metros cuadrados con casi mil metros de muelle. Pese a que el objetivo era conformar un polo industrial y comercial, mayoritariamente funcionó como depósito de mercaderías en tránsito que en algunos casos tardaron décadas en ser movilizadas a destino. En 32 años de funcionamiento se registraron dos ingresos y un egreso de barcazas, y el último buque amarró allí en 1988.