En 1918 los estudiantes universitarios protagonizaron un movimiento político, social y educativo que reclamó por más democracia, educación de alta calidad, extensión social y cultural, libertad de cátedra y una universidad comprometida para dar respuestas a las demandas de la región. Para celebrar los 100 años de ese movimiento conocido como Reforma Universitaria, del que nació la Universidad Nacional del Litoral (UNL), se presentó una propuesta conjunta entre la casa de altos estudios, el Gobierno de la ciudad de Santa Fe y la Federación Universitaria del Litoral (FUL). Se trata de una extensa agenda de actividades culturales, científicas, académicas, intervenciones urbanas, muestras y conferencias, que se concretarán tanto en los centros universitarios y sedes de la UNL, como en diferentes espacios de la ciudad de Santa Fe. Los festejos se extenderán durante todo 2018, y se prolongarán hasta la celebración del centenario de creación de la Universidad, en octubre del año próximo.

La propuesta fue presentada en sociedad por el rector Enrique Mammarella, el intendente José Corral y el presidente de la FUL, Guillermo Ferrero; acompañados por autoridades municipales, universitarias, estudiantes, docentes y no docentes. En ese marco, Corral anticipó que en las vísperas del aniversario, que se conmemora el 15 de junio, el Puente Colgante se iluminará de manera especial para celebrar el acontecimiento.

Construir en el territorio

Durante la presentación, Mammarella contextualizó los hechos de 1918 como parte de un proceso de democratización de la sociedad que se inició en 1912 con la Ley Sáenz Peña, y que encontraba eco en Santa Fe entre los que “propugnaban por ese mismo desarrollo democrático en la Universidad, que se materializó con la creación de la UNL, en 1919”. Luego, en diálogo con los medios de comunicación, afirmó que “el movimiento reformista tiene que ver con la democracia plena en el nivel universitario, el acceso a las cátedras pero también la responsabilidad de la Universidad para que la investigación vuelva al pueblo, con la misión institucional que conocemos como extensión social y cultural”. Y sostuvo que “por eso esta agenda construye territorio, al pensar la Universidad en diálogo con la comunidad de la ciudad de Santa Fe y en los cinco municipios donde la UNL tiene sedes”.

Inclusión y conocimiento

El Intendente se refirió al centenario de la Reforma como un hito que da la oportunidad “de volver a pensar en ese tiempo, pero sobre todo de mirar al futuro a partir de ellos”. En esa línea vinculó el espíritu transformador del movimiento universitario con proyectos que impulsa actualmente el Gobierno de la Ciudad de Santa Fe: “En la ciudad tenemos estrategias y programas concretos como los Jardines Municipales, con oportunidades de formación para los más chicos, en los barrios donde no existía esa oferta educativa; y las Escuelas de Trabajo para los jóvenes, que este año permitieron que 25 chicos y chicas de los barrios más humildes ingresen a la Universidad”. Y anticipó que “los vamos a acompañar entre los universitarios, las autoridades y el Municipio para que no solo hayan logrado el acceso sino también que puedan egresar, en un mundo que demanda cada vez más conocimiento”.

Destacó además que “esta agenda que presentamos busca dejar huellas en espacios públicos de la ciudad, a partir de instancias participativas donde sobre todo tengan protagonismo los estudiantes. Creemos que esa es la manera de destacar esta condición tan especial que tiene Santa Fe”, en alusión al hecho de que la capital provincial cuenta con la mayor densidad de investigadores categorizados por habitante, “y ese es el legado de esta Universidad”, finalizó.

El reformismo hoy

En representación de la FUL, Ferrero destacó el planteo conjunto de una agenda para celebrar y repensar los principios de la Reforma Universitaria, donde la voz de los estudiantes “se escuchó en pie de igualdad con las autoridades y el Municipio”. Además, afirmó que “para los reformistas esta fecha es muy emotiva, pensando en los estudiantes que 100 años atrás rompían las cadenas que nos ataban al pasado”. Y sostuvo que “hoy nos replanteamos permanentemente cuál es el rol del reformismo. Tenemos una gran responsabilidad, que es volver sobre los ideales que heredamos para generar propuestas serias, viables, lejos de cualquier oportunismo político”.

“Creemos que el desafío es pensar cómo ampliar todavía más aquellas puertas de la Universidad que se abrieron en 1918, a sectores que no accedían a estudios superiores. La educación es la herramienta de transformación social por excelencia y ese es nuestro norte”, concluyó.

Espacio público y Universidad

Durante la conferencia, el artista plástico y Director de Museos de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, Abel Monasterolo, presentó los bocetos de una plaza-monumento, a partir del concepto de los ideales reformistas como “una piedra arrojada al agua que desplaza una energía en círculos concéntricos, capaces de alcanzar lugares impensados y se prolongan en el tiempo”.

El concepto planteado por Monasterolo comenzó a gestarse en un primer Taller de Ideas y promete seguir creciendo, en futuros encuentros. “Estas ideas están abiertas a los aportes que se generen en los talleres y las instancias de participación que se irán abriendo en los próximos meses”, remarcó.

Agenda abierta

Entre las actividades destacadas durante el acto, el lunes 11 al viernes 15, se desarrollará la III Conferencia Regional de Educación Superior para América Latina y el Caribe (CRES 2018). Este importante encuentro internacional tendrá lugar en la ciudad de Córdoba, y es organizado por la UNESCO, a través del Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe (IESALC-UNESCO), junto a la Universidad Nacional de Córdoba, el Consejo Interuniversitario Nacional y la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación.

A nivel local, se anticipó que el 15 de junio, día en que se conmemora el centenario reformista, se prevé dar inicio al recorrido por el Camino de la Reforma Universitaria. El mismo partirá desde el Foro Cultural UNL hasta la Manzana Histórica de la UNL.