La celebración comenzó con la Santa Misa oficiada frente al templo mayor de la ciudad, la Basílica Natividad de la Santísima Virgen, que recibió delegaciones desde otras capillas perteneciente a su jurisdicción y de las parroquias San José y Sagrado Corazón de Jesús.

Precisamente su párroco, el padre Marcelo Mendoza, fue el encargado de presidir la ceremonia y como viene ocurriendo con la celebración de Corpus Christi en la ciudad, cada año la preside un sacerdote de cada una de las tres parroquias, salvo cuando llega a la ciudad el Arzobispo.

Ayer luego de la misa el Padre Marcelo fue el encargado de recorrer Plaza San Martín y detenerse en los cuatro puntos cardinales para bendecir a la ciudad frente a esta conmemoración.

#ValeTodaVida fue el mensaje presente que tuvo como especial pedido esta solemnidad, caminando las calles de la ciudad para proclamar el valor de la vida, cuidándola desde su concepción y también cuidando a quien porta esta gran bendición.