La expansión del grupo FCA (Fiat, Alfa Romeo, Chrisler y Jeep) hasta 2022 contempla diecinueve modelos completamente nuevos y la introducción de diez vehículos totalmente eléctricos. Así lo reveló el presidente del Grupo, Sergio Marchionne, quien anunció una inversión hasta 2022 de u$s52.700 millones, de los cuales el 75% irá para las grandes marcas Jeep, Alfa Romeo, Maserati y Ram, y el restante para Dodge, Chrysler y Fiat.

Mediante este plan estratégico para 2018-2022, la compañía se concentrará “en las cuatro grandes marcas, porque a pesar de los cambios del mercado van a seguir siendo determinantes e importantes” publicó el portal ABC.

Se pretende así que FCA logre u$s11.700 millones en optimización de costos, a través de más eficientes procesos de fabricación y adquisiciones, explicó por su parte el director financiero de la compañía, Richard Palmer.

El grupo también calcula que un 80% del volumen de sus ventas globales en 2022 se deberá a nuevos productos o modelos renovados en comparación con 2017.

Pronostica, también, que el beneficio antes de intereses e impuestos ajustado se duplique entre 2017 y 2022 con unos márgenes entre el 9% y el 11%, mientras que el beneficio por acción ajustado se triplicará.

La expansión de producto del grupo hasta 2022 comprende diecinueve modelos completamente nuevos y la introducción de diez vehículos totalmente eléctricos.

Marchionne avanzó que, siguiendo el plan estratégico de la compañía, el grupo redefinirá “el espacio para Fiat en Europa” y Latinoamérica, porque debe “operar en una zona más exclusiva del mercado”, mientras que “Chrysler seguirá siendo importante en Estados Unidos”.

Fue preguntado también por las informaciones que recientemente han sugerido que Maserati y Alfa Romeo podrían ser tratadas como una sola unidad financiera para desmentir esta hipótesis y calificarla de “especulaciones de mercado”.

Sobre Jeep, dijo que seguirá siendo fundamental a nivel global, especialmente en Estados Unidos, y reconoció que FCA aspira a que se convierta “en una marca de alto nivel también en China”.

El plan estratégico incluye una gran inversión destinada a electrificar la flota, concretamente u$s10.500 millones para aumentar los modelos eléctricos, con el fin de reducir la dependencia con el petróleo, “uno de los mayores desafíos de los próximos años”.

El grupo plantea adaptarse “a las necesidades de cada región” y por ejemplo en Europa, donde la regulación contra el diesel está siendo muy rígida, es posible que en los próximos diez años estos motores “sean más caros y por tanto menos interesantes” para los clientes.

“Estamos planeando eliminar los motores diesel en todos los vehículos de pasajeros para 2021, aunque continuaremos ofreciendo tecnología diesel en nuestra línea de vehículos comerciales ligeros en todas las marcas”, subrayó.

Respecto al volumen de ventas, el grupo prevé que Maserati venda 100.000 vehículos para 2022, con un margen del 15%, duplicando así la cifra de 2017, mientras que para Alfa Romeo el objetivo será llegar a las 400.000 unidades en 2022, con un margen del 10%.

Alfa Romeo buscará acercarse a la próxima generación de motopropulsores con una estrategia de electrificación, con híbridos e híbridos con conexión a red eléctrica, y está previsto que los híbridos reemplacen al diesel, mejorando el rendimiento y reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Jeep producirá dos modelos nuevos por año hasta el 2022, unos vehículos que “tendrán una opción electrificada y altos niveles de conectividad”.

Y la marca Ram, de vehículos “pickup” y comerciales, tratará de alcanzar el millón de unidades vendidas para 2022 y convertirse en la segunda marca comercial de vehículos en la región de América del Norte.