Actualmente, la medicina preventiva es uno de los aspectos más importantes para el desarrollo saludable de las personas. Los estudios, chequeos o análisis se posicionan como elementos centrales al momento de determinar el estado general de salud de un paciente y poder tomar decisiones en caso de que exista algún problema.

En este sentido, la tecnología se constituye como una de las facetas fundamentales para facilitar la prevención. Respecto de la salud de la mujer, análisis como la mamografía o las ecografías mamarias y ginecológicas son los principales estudios que una paciente puede y debe realizarse para conocer su estado de salud.

Sin embargo, dado que la tecnología se encuentra en constante avance y evolución, se ha desarrollado un nuevo método de detección de patología mamaria: la mamografía 3D o Tomosíntesis de mama. Se trata de un estudio que aporta un mayor y mejor diagnóstico del cáncer de mama, ya que incrementa casi en un 20% la detección de este tipo de patología con respecto a métodos tradicionales. El diagnóstico de cualquier enfermedad mamaria con una mamografía es de alrededor de un 27%, mientras que la tomosíntesis permite elevarlo a un 45%.

El Dr. Ricardo Rojas es especialista en diagnóstico por imágenes y Director médico de Diagnóstico Rojas, una institución que desde hace años se dedica a la realización de estudios preventivos de todo tipo. Además, es importante destacar que fue uno de los primeros en tener disponible esta nueva tecnología en el país, al tiempo que trabaja en la investigación para mejorar la prevención y el diagnóstico temprano, ambos factores centrales para mejorar la calidad de vida de los pacientes y salvar sus vidas en algunos casos.

La institución organizó un Simposio científico sobre “Nuevos enfoques en la detección y diagnóstico de cáncer mamario”, que tuvo lugar en el Hipódromo de San Isidro. A su vez, el evento contó con la participación de especialistas destacados en el diagnóstico temprano del cáncer de mama, quienes disertaron acerca de sus campos de experiencia y de nuevas técnicas en este ámbito.

¿Cuál es la diferencia entre una mamografía convencional y la tomosíntesis?

La diferencia más importantes es que la convencional arroja una imagen uniplanar, es decir, en un solo plano. Así, el compendio de todo el volumen mamario se puede ver en un solo plano. El problema es que la glándula es una madeja y tener solo un plano es difícil poder visualizar con claridad toda la información que se necesita.

La tomosíntesis, por otro lado, permite ver todos los planos, ya que utiliza otro tipo de tecnología. Por ejemplo, si la mama al comprimirse mide cinco centímetros el estudio arroja 50 planos; de este modo, se “desproyecta” toda esa madeja en varios planos, lo cual hacer que la información sea mucho más rica.

Cuando una mujer tiene un hallazgo -es decir, el especialista considera que puede tener algún tipo de patología mamaria- en una imagen de sospecha es molesto observarlo en un solo plano, ya que el resto de la glándula mamaria “estorba” en la visualización.

En esta metodología, en cambio, se puede ver con precisión y extraer todos los planos que no requieren observación.

Además de los beneficios de diagnóstico para el especialista, ¿qué beneficios tiene la paciente?

Más allá de que aumenta las probabilidades de diagnóstico y tratamiento de cualquier enfermedad, lo más importante es que se baja la dosis radiante en comparación con la mamografía tradicional. Es necesario señalar que la mamografía está avalada y controlada, es decir, los equipos no pueden emitir dosis que resulten perjudiciales para las pacientes.

La tomosíntesis, no obstante, baja hasta en un 45% la dosis radiante, por lo que la mujer se expone a rayos en menor medida y obtiene así un beneficio más.

¿Es una metodología que se utiliza en todo el mundo?

Es una tecnología que apareció hace diez años, pero en Argentina se aplica hace aproximadamente dos.

Por eso, es importante la realización de eventos como simposios o congresos, ya que tienen el objetivo central de mostrar a especialistas locales las técnicas, estudios o elementos que se están utilizando paralelamente en otras partes del mundo y que han dado resultado. Lejos de “vender” un producto, el foco está en dar a conocer información que se aplica en el campo y que ha podido mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como también el trabajo de los médicos.

¿Se podría decir que, a futuro, este tipo de técnicas va a contribuir a reducir la incidencia de las patologías mamarias?

En realidad, no va a reducir las patologías existentes porque, por ejemplo, el cáncer de mama tiene 150 cepas, lo cual hace que sea difícil de controlar. Esto significa que nunca se va a poder evitar que la paciente desarrolle un cáncer, pero sí será posible detectarlo en estadios tempranos de la enfermedad. Así, cambia el curso de vida de la persona, ya que se evitan muchos procesos traumáticos para la pacientes. Las cirugías mutilantes, como extremo del tratamiento, y la expansión de las lesiones se van a poder prevenir, ya que el diagnóstico temprano permitirá comenzar el tratamiento mucho antes.

Tanto para instituciones como para pacientes, ¿el costo es más elevado al de la mamografía convencional?

Es un poco más elevado, pero incrementa en gran medida los beneficios para ambas partes. Este tipo de estudio tiene otro punto positivo, que es que se evita el “ir y venir” del paciente. Al momento en que se diagnostica la patología se le explica cuáles son los resultados y será su médico quien podrá determinar el tratamiento que requiera, pero la paciente no tiene que volver al centro de diagnóstico.

¿La idea es que en un futuro convivan ambos métodos o que la tomosíntesis reemplace a la convencional?

La realidad es que la va a reemplazar. En el mundo ya se está pensando en reemplazarla, ya que todo se basa en estadísticas que indican que la diferencia en el diagnóstico es muy grande.

Sin embargo, no hay que olvidar que la mamografía es uno de los estudios que más sobrevida le da a la mujer, por lo que está avalado en todo el mundo y sus resultados son confiables; pero a largo plazo la va a reemplazar.

¿La tomosíntesis se aplica para cualquier paciente o hay un grupo de destino en particular?

En Argentina se está utilizando para desempate, es decir, que si paciente manifiesta alguna anomalía y el especialista considera necesaria un análisis más profundo que la mamografía tradicional, se le hace una tomo para descartar cualquier patología o para determinar si hace falta algún tipo de tratamiento.

En otros países, sin embargo, se hace directamente este tipo de estudio, se expone a la mujer solo una vez al estímulo de los rayos. Además, si hay alguna patología se complementa con otros estudios, como eco mamaria o biopsias, por ejemplo.

¿La ecografía mamaria también será reemplazada o son estudios que deben convivir?

Son estudios que deben convivir porque hay patologías que se pueden evaluar mejor con la ecografía mamaria. A menos que aparezca un estudio que la supere, la ecografía siempre debe estar presente entre los estudios preventivos.