“Tendrá que esperarse un incremento de la pobreza en este primer semestre”, advierte Agustín Salvia, director del Observatorio de Deuda Social de la UCA en diálogo con ámbito.com y estima que para la primera mitad del año el índice subirá dos puntos a 27% y espera dos puntos más para diciembre.

La última medición del INDEC indicó un descenso al 25,7% en el último semestre del 2017, siendo la baja más pronunciada en la presidencia de Mauricio Macri. Ese dato fue anunciado con bombos y platillos por el gobierno, incluso el jefe de Estado brindó un mensaje desde la quinta de Olivos donde dijo estar contento y que ese número “confirma que estamos en buen camino“. Sin embargo, desde aquel momento las tendencias de las variables económicas cambiaron.

La turbulencia cambiaria que dejó solo en mayo una suba del 25% del precio de dólar, una inflación acumulada a abril de 9,6%,paritarias que cerraron acorde a la meta oficial del 15%, con la consecuente pérdida del poder del salario real, el veto a la ley que proponía retrotraer la suba de tarifas y los aumentos de servicios, transporte, prepagas y naftas que se vienen sucediendo desde principios de año ofrecen un panorama propicio para el incremento del número de pobres.

“Con esta lógica casi seguro (la pobreza) va a aumentar dos puntos para mediados de año”, sentencia Salvia y proyecta para el resto de 2018: “Después hay que ver qué pasa en el segundo (semestre), es posible que se incremente aún más la pobreza y volvamos al 28% o 29%”. Y advierte: “Todo esto sin que haya una crisis económica todavía mayor”.

Macri pidió que su gobierno sea juzgado en base al descenso de la pobreza. Lo dijo en septiembre de 2016 cuando el INDEC presentó los primeros índices luego de tres años sin mediciones. Los datos correspondían al segundo trimestre del año y marcaron un 32,2% de pobreza y 6,3% de indigencia.