Decomisaron 25 motos en operativos en Rosario.

Inspectores de la Dirección Municipal de Tránsito y agentes del Comando Radioeléctrico lograron incautar 25 motos en el túnel Celedonio Escalada mediante un operativo cerrojo, realizado ayer a la madrugada, a un grupo de personas que, según consignaron, realizó maniobras peligrosas sobre bulevar Oroño. Los principales motivos para la retención de los vehículos fueron falta de papeles, de licencias y hasta patentes cambiadas.

Hace más de dos meses que, advertidos por las denuncias de vecinos, los agentes municipales están siguiendo a estos grupos y generando operativos sorpresa en los lugares donde los grupos suelen congregarse.

El director de Tránsito del municipio, Gustavo Adda, aseguró que el grupo al que le retuvieron las motos es “el más importante” de los que estaban buscando.

“Junto al Comando Radioeléctrico logramos encerrar al grueso del grupo que se movilizaba. Quedaron atrapados y secuestramos 25 motos y un auto que, si bien desconocemos si era parte de la banda, estaba en estado de intoxicación alcohólica y carecía de documentación exigible”, contó Adda.

El director de Tránsito detalló que una parte de los motociclistas se juntó en bulevar Oroño y Lamadrid, otra en “la zona sur” de avenida San Martín y el resto “se iba juntando en el recorrido, para terminar en el parque Scalabrini Ortiz o bien, en algunas ocasiones, debajo del puente Rosario-Victoria”.

Si bien Adda confirmó que “no se secuestraron armas, ni drogas ni nada por el estilo” a los usuarios de las 25 motos, sí se incautaron rodados de “muy alta cilindrada”. “Generalmente, suelen ser peligrosos en manos de gente imprudente”, consideró.

Entre los principales motivos que derivaron en las retenciones de ayer a la madrugada, el funcionario detalló: “No tenían cómo acreditar la titularidad ni el origen de los vehículos, no tenían licencia de conducir, carecían de seguro obligatorio, no tenían elementos de seguridad (casco y luces, entre otros) y había patentes que no correspondían a los vehículos que las portaban”.

“Se los imputó por picadas y maniobras peligrosas. Un móvil que venía verificando lo que iban haciendo durante el recorrido, constató que subían al cantero central (de Oroño), circulaban por aceras y también en contramano”, explicó.

Adda confirmó que, mañana, la repartición que dirige hará una presentación en la Fiscalía de imputados no individualizados (NN), ya que el escuadrón del Comando Radioeléctrico que actuó también “hizo un acta de procedimiento a partir de la cual se podría identificar a algunas motos o personas que podrían estar vinculadas con distintos hechos delictivos o vandálicos, al margen de los episodios ya conocidos”.

Más incautaciones

Este operativo replicó al que se desarrolló el jueves de la semana pasada en el extremo sur de Oroño, entre Battle y Ordoñez y 27 de Febrero. En toda esa extensión, se desplegó un operativo de control de motos que terminó con unas 14 motocicletas secuestradas porque carecían de documentación o elementos de seguridad. Aún así, un día después, una centena de motos volvió a hacerse sentir en el bulevar cuando lo atravesaron, ida y vuelta, con destino al río.

La relación entre las bandas de stunt y los inspectores de Tránsito bien podría considerarse como el juego del gato y el ratón. Los operativos son más bien preventivos, en los lugares donde los moteros suelen encontrarse antes de salir de caravana. Sin embargo, ante la presencia de uniformados, la convocatoria cambia rápidamente de lugar.

“Preocupa mucho que se hagan encuentros y movidas que ponen en peligro a ellos mismos y a los demás usuarios del espacio público”, remarcó Adda.